Durante casi dos decadas Claudio Velez, tambien conocido como Tamale Guy, ha vendido tamales en una caja termica roja a apreciados clientes nocturnos en bares del norte de Chicago. Pero cuando los bares cerraron a mediados de marzo debido a la pandemia de COVID-19, Velez, como tantos otros, se encontro sin una fuente de ingresos y cambio su modelo de negocio al de entregas a domicilio.
Con la ayuda de otros, comenzo a tomar pedidos por adelantado y vendio cientos de tamales, incluso en dos eventos de recogida en una acera, organizados por West Loop Community Garden.
Pero funcionarios municipales de Chicago dicen que estaba operando sin una licencia de alimentos y le cerraron su operacion de venta de tamales a principios de este mes, lo que le trajo una gran cantidad de apoyo de la comunidad, y planteo preguntas sobre la aplicacion inconsistente de las regulaciones a los vendedores ambulantes.
Velez recibio una orden de cese y desistimiento de la ciudad a principios de mayo, pero necesitaba ayuda para entenderla, por lo que se acerco a su viejo amigo Cesar Valerio, un oficial de policia de Chicago, que le tradujo y explico la carta, dijo Valerio al Tribune.
"Yo estaba enojado y fue desgarrador decirle lo que decia la carta, porque el ya estaba ganando solo una fraccion de lo que ganaba antes", dijo Valerio. "Claudio estaba molesto y herido".
Velez dejo de hacer y entregar sus tamales de inmediato, dijo Valerio, y se nego a comentar sobre la situacion mientras intenta averiguar que hacer.
"Tiene miedo de arruinar cualquier posibilidad de abrir eventualmente su restaurante; ese es su sueno ", dijo Valerio.
Despues de que Valerio compartio la noticia en su pagina de Facebook, se corrio la voz rapidamente a traves de las redes sociales, donde cantineros, propietarios de bares y los que han comido sus famosos tamales mostraron su apoyo y plantearon preguntas sobre por que le pusieron el ojo a Velez y su negocio para hacer cumplir una medida.
Una pagina de GoFundMe para ayudar a Velez ha recaudado unos $30,000 en un par de dias.
"No se tu, pero cuando la vida vuelva a ser normal, me gustaria que Claudio y sus tamales estuvieran alli", escribio la organizadora de la recaudacion identificada como Marisa KM. "Aseguremonos de que eso ocurra, Chicago. De eso se trata nuestra ciudad ".
El Tribune intento comunicarse con la organizadora varias veces, pero no respondio.
Muchos mas han compartido su ira hacia la municipalidad y hacia los que denunciaron a Velez. Otros continuan publicando historias sobre lo que ha significado para ellos el 'Tamale Guy' y sus tamales de cerdo, pollo y queso.
"Claudio, la verdadera leyenda, mi emprendedor favorito en la ciudad y proveedor de los mejores tamales de queso que jamas comeras a las 3 de la manana en un bar sin cocina, fue delatado por alguien que aparentemente carece de decencia, ayudalo si puedes", tuiteo Scott Goldstein.
Las acciones de la ciudad fueron en respuesta a multiples quejas sobre Velez, segun el Departamento de Asuntos Comerciales y Proteccion al Consumidor (BACP). En un correo electronico al Tribune, BACP cito quejas al 311 sobre Velez del concejal Byron Sigcho-Lopez y otras ocho personas, por vender alimentos sin licencia.
Luego de las quejas, la ciudad emitio una orden de cese y desistimiento a Velez y Moshe Tamssot, quienes organizaron las ventas en West Loop Community Garden, por vender alimentos sin una licencia de venta minorista de alimentos. Segun la declaracion de BACP, la ciudad tiene la "responsabilidad de responder a todas las quejas para proteger a los habitantes de Chicago y garantizar que se cumplan las normas de seguridad alimentaria".
Sigcho-Lopez, concejal del Distrito 25, aclaro que su oficina siguio el protocolo al reenviar las llamadas al 311 y las quejas por correo electronico al Ayuntamiento, pero senalo que su oficina "nunca hizo una recomendacion o comentario" con respecto a Velez.
Sigcho-Lopez dijo que esta horrorizado por la respuesta agresiva de BACP al problema, senalando la falta de accion del departamento con respecto a una serie de otras quejas que su oficina ha enviado sobre otras empresas grandes y conocidas que danan el bienestar de la comunidad.
"Necesitamos una investigacion sobre como (BACP) tomo su decision (porque) la forma en que se trata a la comunidad es decepcionante", agrego Sigcho-Lopez.
Tamssot, gerente del West Loop Community Garden, defendio los eventos de comida para llevar. "No obtuvimos ningun beneficio en absoluto; solo queriamos ayudar al Tamale Guy, que es realmente un hombre humilde, y darle un buen uso a nuestro jardin", dijo Tamssot.
Despues de escuchar que Velez estaba entregando, Tamssot habia recibido pedidos prepagos de sus vecinos e invito a Velez a entregar los tamales en el jardin. Los residentes siguieron las reglas de distanciamiento social y recogieron sus tamales en el jardin, dijo Tamssot. En las dos ocasiones organizadas, los residentes de West Loop compraron mas de $5,000 en tamales de Velez.
Tamssot cree que la orden es injusta y dice que esta en conversaciones con la ciudad para cumplir con todos los requisitos para organizar otro evento de comida para llevar, y quiere ayudar a Velez a obtener acceso a una cocina compartida para obtener su licencia de vendedor ambulante.
Velez es uno de los muchos vendedores cuyo sustento depende de vender tamales en Chicago. Aunque hay miles de otros vendedores ambulantes, solo unos cuantos tienen licencia.
Durante casi una decada, la organizacion Chicago Community and Worker's Rights ha trabajado con Street Vendor Association of Chicago para cambiar estos requisitos y hacerlos mas sensibles y accesibles desde el punto de vista cultural. Segun la asociacion, solo uno de sus 150 miembros tiene licencia.
Incluso si quieren un negocio certificado, los vendedores batallan porque el proceso es "extremadamente burocratico", dijo Martin Unzueta, director ejecutivo de Chicago Community and Worker's Rights.
"Queremos que la ciudad sea mas accesible y comprenda la cultura de estos vendedores ambulantes para ayudarlos", dijo Unzueta. "Al igual que Claudio, muchos de nuestros miembros estan nerviosos porque la policia se les acerca durante esta pandemia".
BACP dijo que sigue comprometido a trabajar con vendedores locales para garantizar que cumplan con sus estandares de seguridad alimentaria y tengan las licencias adecuadas para operar.
Aunque se desconoce el futuro del 'Tamale Guy', ha sido una pieza unica de la vida nocturna de Chicago.
Con su caracteristica hielera termica roja, a menudo es visto despues de la medianoche proporcionando un tamal frondoso y asequible a aquellos que han tomado unas copas. En Twitter, la gente sigue sus movimientos durante la noche. Se ha arraigado tanto en la cultura de Chicago que tiene su propia pagina de Wikipedia.
A pesar de su popularidad, Velez tambien es conocido por rechazar entrevistas. Sin embargo, en 2009 le dijo al Tribune que decidio comenzar a vender tamales despues del trabajo en una fabrica durante unos anos. En ese momento, su hermana lo ayudo a prepararlos en su cocina, dijo.
Velez menciono que decidio vender tamales por la noche para ganar lo suficiente para enviarle dinero a sus dos hijos en California y a su madre y a otro hijo en Mexico.
"Hay personas que no tienen ganas de trabajar. Yo tengo que trabajar", le dijo al Tribune en 2009 y desde entonces ha sonado con abrir su propio restaurante de tamales.
Velez no es el unico vendedor que intenta vender comida. Ante la incertidumbre financiera, algunos estan vendiendo alimentos y otros articulos en la calle durante la pandemia. Algunos vendedores estan registrados y operan como una pequena empresa, pero aquellos que no lo estan no pueden acceder a beneficios por desempleo ni otro tipo de ayuda. Algunos no tienen seguro medico privado y no pueden buscar otros tipos de ayuda gubernamental debido a su estado migratorio.
Increase the Peace, una organizacion comunitaria centrada en la prevencion de la violencia, inicio un GoFundMe para ayudar a los vendedores ambulantes de toda la ciudad. El grupo esta calculando la logistica de a cuantos vendedores ayudaran y cuanto le daran a cada vendedor, dijo Berto Aguayo, cofundador del grupo. El grupo tambien esta tratando de proporcionar mas ayuda a largo plazo, con la esperanza de aprovechar la oportunidad para enlazar a los vendedores con otros recursos que puedan necesitar.
Aguayo dijo que los vendedores en las comunidades latinas no solo simbolizan un negocio sino que son parte de la cultura de la comunidad.
"Si queremos asegurarnos de que estas personas esten alli despues de la pandemia, tenemos que apoyarlos en este momento", dijo Aguayo.
"Realmente necesitan la ayuda".