Get all your news in one place.
100's of premium titles.
One app.
Start reading
Tribune News Service
Tribune News Service
National
Jenni Bergal

Sí, hay gente que falsifica sus tarjetas de vacunación contra el COVID

Más de 150 millones de estadounidenses han recibido una pequeña tarjeta blanca con un logotipo federal que indica que están totalmente vacunados contra el COVID-19. En algunas zonas, esa tarjeta es necesaria para entrar a conciertos, eventos deportivos y zonas de trabajo.

Pero las tarjetas pueden ser fácilmente fabricadas por estafadores y se están vendiendo a personas que no quieren vacunarse, pero quieren mostrar un registro de que lo han hecho.

Este floreciente mercado negro de tarjetas de vacunación falsas alarma a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, y ha llevado a algunos legisladores estatales a actuar.

En Nueva York, el Senado y la Asamblea estatales aprobaron en junio un proyecto de ley que tipifica como delito la posesión o la falsificación de tarjetas de vacunación contra el COVID-19 o los pasaportes digitales. La medida se enviará al gobernador demócrata Andrew Cuomo.

"No se me ocurren muchas cosas más despreciables que la gente que no quiere vacunarse pero que quiere un comprobante de que lo ha hecho", dijo el miembro demócrata de la Asamblea estatal de Nueva York Jeffrey Dinowitz, quien patrocinó el proyecto de ley de la Asamblea. "Están poniendo potencialmente en peligro a personas que no pueden vacunarse, como los inmunodeprimidos o los menores de 12 años. Es algo horrible".

En Nueva Jersey, los legisladores estatales están considerando una legislación similar.

Ya es un delito federal comprar, usar o vender documentos fraudulentos que lleven el sello de una agencia federal. Los infractores se enfrentan a una multa y hasta cinco años de prisión. Las tarjetas de vacunación contra el COVID-19, en las que figuran el nombre y la fecha de nacimiento del receptor, el fabricante de la vacuna, el número de lote y la fecha y el lugar en que se administró la vacuna, también llevan el logotipo de los Centers for Disease Control and Prevention.

Pero los legisladores estatales señalan que es poco probable que el FBI y los fiscales federales vayan a perseguir a las personas que cometen infracciones individuales de menor cuantía, por lo que la persecución de esos defraudadores corresponde principalmente a las autoridades estatales y locales. Y si otros estados se unen a Nueva York en la emisión de pasaportes digitales para vacunas, la ley federal no se aplicaría porque esos documentos son creados por un estado y no tienen el sello de una agencia federal.

Cuando se le preguntó si el FBI ha realizado alguna detención relacionada con tarjetas de vacunación falsas, la portavoz Sofia Kettler escribió en un correo electrónico que la agencia "no tiene ninguna información nueva que proporcionar en relación con este tema".

Hasta ahora, las detenciones por ardides relacionados con tarjetas de vacunación parecen haberse realizado a nivel estatal o local.

En California, el propietario de un bar en el Condado de San Joaquín fue detenido en mayo acusado de vender tarjetas falsas después de que agentes encubiertos de control de bebidas alcohólicas del estado supuestamente compraran cuatro a 20 dólares cada una.

En Nueva York, la policía del Condado de Nassau detuvo en mayo al despachador de una farmacia como sospechoso de haber robado 54 tarjetas de vacunación en blanco y otras ocho precargadas a las que solo les faltaba el nombre. La policía dijo que aparentemente tenía la intención de venderlas a estudiantes y compartirlas con familiares y amigos. Fue despedido tras su detención.

Algunos compradores tienen razones políticas o ideológicas para buscar tarjetas de vacunación falsas. En abril, algunas personas en foros de internet pro-Trump y antivacunas compartían instrucciones sobre cómo falsificarlas, según NBC News.

La senadora estatal demócrata de Nueva York, Anna Kaplan, declaró que patrocinó el proyecto de ley del Senado porque quería enviar un mensaje y detallar claramente en la ley estatal que es un delito falsificar tarjetas de vacunación o poseerlas.

"Estamos dando a la gente una tarjeta que muestra que están vacunados para que puedan viajar, ir a estadios, ir a la universidad", dijo Kaplan. "Queremos asegurarnos de que todos los que están vacunados puedan andar cómodamente y saber que están seguros. Alguien que abuse de estas tarjetas se está poniendo a sí mismo y a otros en peligro. Y tendrán que rendir cuentas".

El asambleísta Dinowitz comentó que, aunque algunos podrían argumentar que la ley del estado de Nueva York ya puede contemplar esa conducta, él presentó su proyecto de ley porque quería asegurarse de que no hubiera duda de que es ilegal.

"Al aprobar la ley, se subraya la importancia de este asunto", dijo. "Espero que otros estados sigan su ejemplo".

Dinowitz, que se preocupa por este asunto en parte porque sus nietos son demasiado jóvenes para vacunarse y podrían estar expuestos a personas que no están vacunadas, dijo que le molesta especialmente lo que llama hipocresía.

"Si te niegas a vacunarte, entonces no consigas una tarjeta falsa", dijo. "¿Por qué querrías tener un comprobante de que te vacunaste?"

Algunos negocios están exigiendo un comprobante de vacunación. A los que se niegan a vacunarse se les puede negar la entrada. Precisamente la semana pasada, la ciudad de San Francisco anunció que exigiría a sus 35 mil empleados un comprobante de vacunación completo una vez que la vacuna reciba la autorización total de la Food and Drug Administration.

Un número creciente de universidades también exigirá un comprobante de vacunación este otoño. Y ya es obligatoria para algunos espectáculos y eventos deportivos.

La semana pasada, la banda de rock Foo Fighters tocó en el Madison Square Garden de Nueva York, el primer concierto allí desde marzo de 2020. Se pidió a todos los asistentes que mostraran un comprobante de vacunación para entrar.

En Nueva Jersey, el Comité Judicial del Senado aprobó en mayo un proyecto de ley que convertiría en un delito de segundo grado el hecho de vender, ofrecer o fabricar a sabiendas tarjetas de vacunación falsas. Los infractores se enfrentarían a entre cinco y diez años de prisión y a una multa de hasta 150 mil dólares, o a ambas. La posesión de una tarjeta de vacunación falsa sería un delito de cuarto grado y los infractores podrían recibir hasta 18 meses de prisión y una multa de hasta 10 mil dólares o ambas.

La medida también requeriría que el fiscal general del estado desarrollara un programa de prevención del fraude de vacunas contra el COVID-19. Se presentó un proyecto de ley similar en la Asamblea.

"Queríamos dejar muy claro que copiar o replicar este tipo de tarjetas sería específicamente ilegal según la ley de Nueva Jersey", dijo el senador estatal demócrata Nicholas Scutari, principal patrocinador del proyecto de ley del Senado. "Queremos asegurarnos de que las penas sean lo suficientemente severas para que la gente no incurra en este comportamiento".

El gobierno de Biden ha dicho que no tiene planes para un programa federal de pasaporte de vacunas, pero Nueva York creó el suyo propio y California lanzó recientemente un portal digital de verificación de vacunas.

Otros estados, como Idaho y Utah, prohibieron que las entidades gubernamentales exijan pasaportes de vacunas, alegando que amenazan la libertad individual y la privacidad de los pacientes.

Gran parte de la actividad en torno a las tarjetas de vacunación falsas se está produciendo en internet.

A finales de marzo, el FBI y otras agencias federales emitieron una alerta de que se estaban anunciando tarjetas falsas en sitios web de redes sociales y plataformas de comercio electrónico. La alerta aconsejaba a la gente no comprarlas, no hacer sus propias tarjetas ni rellenar las que estaban en blanco con información falsa.

"Al hacerse pasar por vacunado al entrar en las escuelas, el transporte público, los lugares de trabajo, los gimnasios o los lugares de culto, se pone a sí mismo y a otros a su alrededor en riesgo de contraer COVID-19", escribió el FBI.

La agencia también advirtió que el uso no autorizado del sello de una agencia del gobierno federal es un delito.

La distribución de los documentos fraudulentos ha ido evolucionando, según Brian Linder, experto en amenazas emergentes de Check Point Software Technologies, una empresa de ciberseguridad global.

"Al principio, los malhechores vendían tarjetas de vacunación falsas en la dark web", dijo. "Ahora gran parte migró a las plataformas de mensajería directa entre pares".

La empresa de Linder descubrió en marzo unos 20 canales de redes sociales directos que se utilizaban en Estados Unidos y otros países para vender tarjetas falsas, dijo. En mayo, ese número había aumentado a más de 100 canales, dijo, lo que hace que las tarjetas falsas sean fácilmente accesibles para cualquier persona en el mercado.

"Es una gran oportunidad de negocio para que estos malhechores creen una situación rentable vendiendo tarjetas de vacunación falsas", señaló. "No hay magia para crearlas. Basta con usar Photoshop, tomar un bolígrafo y escribir cosas. Y hay un mercado para comprarlas".

Las tarjetas de vacunación falsas que se venden en internet no son caras. En abril, The Washington Post encontró listados que ofrecían tarjetas por menos de 11 dólares.

A principios de este mes, un vendedor de Amazon vendía paquetes de 10 tarjetas de vacunación en blanco por 12.99 dólares antes de que el gigante del comercio electrónico retirara el anuncio, según NPR. Un portavoz de Amazon declaró a NPR que no permite este tipo de productos y que había tomado medidas contra "los malhechores involucrados en eludir nuestros controles".

Esta primavera, el problema llamó la atención de los fiscales generales de los estados.

En abril, un grupo bipartita de más de 40 miembros de la National Association of Attorneys General escribió a varias empresas de comercio electrónico o de redes sociales para advertirles de que sus plataformas estaban difundiendo marketing engañoso y ventas de tarjetas de vacunación falsas y pedirles que adoptaran medidas inmediatas para controlar sus sitios y retirar cualquier anuncio o enlace de este tipo.

Los fiscales generales regulan las transacciones comerciales en sus estados y hacen cumplir la ley contra las prácticas comerciales engañosas. Vender una tarjeta de vacunación falsa es, por definición, engañoso, sugieren.

"Las tarjetas de vacunación falsas son ilegales. Va en contra de la ley afirmar que se tiene un documento del gobierno federal (CDC) cuando no es así", recalcó el fiscal general de Carolina del Norte, el demócrata Josh Stein, en una entrevista con Stateline.

Stein, vicepresidente de la asociación y copresidente de su comité de protección del consumidor, declaró que todas las empresas respondieron que estaban haciendo todo lo posible para controlar sus sitios web y cortar las ventas ilegales de tarjetas de vacunación.

Es difícil saber la prevalencia del problema, dijo Stein, pero él y sus colegas están dando prioridad a las principales plataformas en línea, pensando que si es difícil vender las tarjetas falsas allí, se venderán menos.

Pero Stein señaló que también es responsabilidad de los compradores de tarjetas de vacunación falsas dejar de hacerlo.

"Aumentará el número de personas que enfermarán de COVID y morirán de COVID, y prolonga el tiempo que hace más probable que las variantes se propaguen", detalló. "En lugar de pagar por una tarjeta falsa, la gente debería obtener una verdadera de forma gratuita cuando se vacunen. Así están protegidos y protegen a los demás".

Sign up to read this article
Read news from 100's of titles, curated specifically for you.
Already a member? Sign in here
Related Stories
Top stories on inkl right now
One subscription that gives you access to news from hundreds of sites
Already a member? Sign in here
Our Picks
Fourteen days free
Download the app
One app. One membership.
100+ trusted global sources.