Funcionarios municipales y estatales de todo Estados Unidos se han comprometido a evitar los cierres por el COVID-19 que causaron una turbulencia económica en el primer año de la pandemia. Pero el aumento de los casos y la propagación de la variante ómicron está dejando a algunos restaurantes, espectáculos y escuelas sin otra opción más que cerrar sus puertas.
En la Ciudad de Nueva York, el alcalde electo Eric Adams canceló su toma de posesión para 3 mil personas en el Kings Theatre de Brooklyn. Las Rockettes pusieron fin a su especial de Navidad en el Radio City Music Hall y más de una docena de espectáculos de Broadway, incluidos "Hamilton" y "Aladdin", cancelaron sus funciones. Los restaurantes de esa ciudad y de Chicago, Houston, Atlanta y Washington, D.C., cerraron en medio de brotes de enfermedades entre su personal. Y sistemas escolares como el del condado Prince George, en las afueras de Washington, D.C., enviaron de vuelta a los estudiantes para seguir con la enseñanza a distancia.
Esta vez no hubo órdenes del gobierno ni restricciones locales que provocaran los cierres. Más bien, los negocios se vieron obligados a cerrar debido a que muchos de sus empleados se contagiaron con el COVID, o por precaución, pues el mantenerse abiertos en medio del alza de casos podría contribuir a la propagación de la enfermedad.
"Nadie vio venir esto", dijo Amanda McMillan, directora general de Four Horsemen, un bar de vinos con estrella Michelin en Brooklyn que cerró el pasado 14 de diciembre cuando varios empleados dieron positivo. "Hacía tiempo que no nos manteníamos en alerta de salud pública".
McMillan, que planea reabrir antes de las fiestas del Año Nuevo, dijo que tuvo recuerdos de los primeros días de la pandemia, cuando el restaurante despidió a 44 personas. "Siento una enorme responsabilidad por mantener las cosas en marcha. La primera vez hubo dinero para la protección de las nóminas y dinero de estímulo; esta vez no creo que vaya a suceder. Ahora tenemos que seguir adelante", dijo.
Los negocios están cerrando ante las alarmantes cifras de casos de COVID. El promedio de siete casos nuevos por día en Estados Unidos ha aumentado un 43 por ciento en un mes. En la Ciudad de Nueva York, los casos se han sextuplicado.
Pero gracias a la vacunación, al apego a las recomendaciones del uso de tapabocas y a los avances en el tratamiento, los funcionarios de salud pública afirman que las hospitalizaciones y muertes no han aumentado ni de lejos al ritmo de los casos. Por eso, a pesar de la rápida propagación de la ómicron, Estados Unidos se ha centrado en persuadir a la gente para que se vacune y se aplique las vacunas de refuerzo.
El presidente Joe Biden anunció el martes nuevas medidas para frenar el virus, incluidas el envío de 500 millones de pruebas COVID gratuitas a los hogares y el envío de militares para ayudar a los hospitales con elevada ocupación. Dijo que los vacunados deberían seguir con sus planes de festejar Navidad, y ha rechazado aplicar nuevas medidas de confinamiento. Se espera que los casos alcancen su punto máximo en enero, como ocurrió hace un año.
"Aunque las cifras son más altas, este año estamos mucho mejor preparados que el año pasado", dijo Purvi Parikh, alergólogo e inmunólogo en Nueva York. "No pasa nada si la gente da positivo, siempre y cuando no sea hospitalizada o se encuentre en estado grave".
Aun así, la ómicron es altamente contagiosa, se esté o no vacunado, dijo Parikh, lo que ha resultado en más casos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades aconsejan a las personas que han resultado positivas se aíslen durante 10 días y que los contactos cercanos se queden en cuarentena durante el mismo periodo, lo cual está creando una escasez de personal en hospitales, escuelas, restaurantes y locales culturales.
El miércoles, la escasez de trabajadores llevó a CityMD a cerrar 19 de los 150 centros en Nueva York y Nueva Jersey. "Esperamos que el cierre de centros ahora nos permita evitar futuros cierres a medida que continúe esta oleada", dijo el operador de centros de atención urgente en su sitio web.
En Massachusetts, el American Repertory Theater canceló todas las representaciones del espectáculo "Wild", protagonizado por Idina Menzel, hasta el 2 de enero, tras detectarse una serie de contagios entre el equipo de producción. "Se me rompe el corazón por no poder seguir actuando", dijo la directora artística, Diane Paulus, en un correo electrónico enviado a los espectadores.
En Atlanta, Chris Hall cerró Local Three Kitchen & Bar el sábado por la mañana después de que varios empleados también dieran positivo. El cierre se produjo en el peor momento posible, un fin de semana festivo repleto de grandes fiestas navideñas, dijo Hall, chef-socio de Local Three y de otros tres restaurantes. "No era exactamente el mejor escenario, pero era lo correcto hacerlo", dijo.
El martes, el alcalde de Atlanta volvió a imponer la obligación de llevar tapabocas en respuesta al aumento de los casos. La Ciudad de Nueva York instituyó un mandato de vacunación en el sector privado que entrará en vigor el 27 de diciembre, además de las exigencias de vacunación para entrar a restaurantes, espectáculos y a otros eventos en lugares cerrados. Por su parte, la alcaldesa de Chicago, Lori Lightfoot, impuso la vacunación obligatoria para entrar en los restaurantes a partir del 3 de enero.
"Lo último que quiero hacer es pararme frente a ustedes en un podio como este y anunciar que estamos cerrando nuestra ciudad de nuevo", dijo Lightfoot el martes. "Eso sería devastador. No quiero tener que dar ese paso. Pero, una vez más, depende realmente de los no vacunados".
El Teatro Goodman de Chicago tampoco está esperando. El martes suspendió las representaciones de "A Christmas Carol" hasta el viernes después de que tres miembros de la compañía de espectáculos dieran positivo en la prueba de COVID-19. El teatro está permitiendo a los espectadores ver una representación grabada en video en sus casas, un retorno a los días más oscuros.
"Estaba claro lo que teníamos que hacer", dijo Roche Schulfer, director ejecutivo del teatro. "La seguridad de la compañía, del personal y del público es primordial".
La pausa marcó la primera vez que el Goodman suspendiera las representaciones pagadas desde que reabrió el 30 de julio tras cerrar el 13 de marzo de 2020 debido a la pandemia. El clásico cuento de Navidad protagonizado por Ebenezer Scrooge y Bob Cratchit se estrenó el 20 de noviembre.
Heisler Hospitality cerró temporalmente sus ocho bares y restaurantes de Chicago, entre los que se encuentran Lone Wolf Tavern y The Revel Room, "por exceso de precaución", según un comunicado subido a sus redes sociales. "Cerraremos lunes y martes para hacernos pruebas y asegurarnos de que nuestro personal esté sano".
Esta semana hubo 646 cierres de escuelas de educación básica relacionados con el COVID, frente a los 356 de la semana anterior, según Burbio, un servicio de datos que agrega calendarios en todo el país. A nivel universitario, Cornell University y Princeton University son parte de las que cerraron de manera anticipada en medio de los brotes, mientras que otras, como Harvard University, ya están planeando el aprendizaje a distancia en enero para protegerse contra un aumento del COVID.
En previsión de una mayor oleada de COVID, fueron aplazados algunos eventos deportivos y culturales. Los Ángeles decidió cancelar su celebración de Año Nuevo en persona en Grand Park. El condado ya exigía el tapabocas obligatorio en los lugares públicos y en los negocios, y la vacunación en los comedores cerrados y en algunos otros negocios como teatros, salones de manicura, gimnasios, museos y lugares de espectáculos.
Sin embargo, muchos otros negocios se mantienen al margen. MSG Entertainment dijo esta semana que grandes eventos como la WWE Live Holiday Tour del 26 de diciembre y una gira de cuatro noches de Phish en The Garden el 29 de diciembre seguirán adelante. El alcalde de la Ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, que el martes ofreció incentivos de 100 dólares para que los residentes se vacunen antes del 31 de diciembre, dijo que seguía en pie la masiva celebración de Año Nuevo en persona de la ciudad.
"No más cierres", dijo de Blasio. "Hemos pasado por ellos, fueron devastadores. No podemos volver a aplicarlos".