DETROIT — Walter Forbes era un estudiante de tiempo completo en Jackson Community College en 1982. Soñaba con ser dueño de una empresa de desarrollo inmobiliario después de graduarse.
Una noche de ese año, Forbes detuvo una pelea en un bar. No sabía que eso cambiaría su vida para siempre.
Un hombre involucrado en la pelea del bar le disparó a Forbes al día siguiente, según los documentos del tribunal.
El daño que el disparo hizo al cuerpo de Forbes podría haber tardado unos meses en sanar, pero lo que pasó después le llevó a pasar casi cuatro décadas en prisión, dejando profundas heridas de por vida en él y en su familia.
El hombre que disparó a Forbes, Dennis Hall, murió en su apartamento de la calle Maple en Jackson en un incendio que pareció haber sido provocado deliberadamente el 12 de julio de 1982.
Dado que Hall y Forbes estuvieron involucrados recientemente en un altercado, la policía consideró a Forbes como sospechoso del incendio provocado. La policía lo arrestó en su casa.
Forbes fue condenado por incendio premeditado y asesinato en mayo de 1983 y fue sentenciado a cadena perpetua.
Forbes, de 63 años de edad, quedó en libertad el 20 de noviembre, más de 37 años después de su condena, después de que la testigo estrella de la fiscalía admitiera haber inventado su historia y de que aparecieran pruebas de que el incendio pudo haber formado parte de un plan de fraude al seguro orquestado por el propietario del edificio de la calle Maple, lo que dio lugar a un nuevo juicio, según documentos presentados en el Tribunal de Circuito del Condado de Jackson.
"Sentí que todas las posibilidades en las que estuve trabajando todos esos años se estaban materializando", dijo Forbes sobre cuando la verdad salía a la luz. "No pensé que tomaría tanto tiempo, pero la paciencia dio sus frutos".
LA TESTIGO SE PRESENTA
La evidencia clave utilizada para implicar a Forbes fue el testimonio de una mujer, Annice Kennebrew, quien dijo que vio a tres hombres, incluido Forbes, quemar la centenaria casa de dos pisos convertida en apartamento en la calle Maple.
El testimonio de Kennebrew contenía discrepancias, lo que llevó a que se desestimaran los cargos contra uno de los tres hombres después de que pasara la prueba del polígrafo y al otro a ser absuelto, según los documentos del tribunal. Forbes fue el único condenado, probablemente por la tensión entre él y la víctima, comentó su abogado.
Forbes y su abogado dijeron que la carga de la prueba recayó en Forbes, que el jurado lo vio como culpable hasta que pudiera demostrar su inocencia desde el momento en que comenzó el juicio.
"El mero hecho de ser arrestado y acusado sugiere al jurado que algo sucedió aunque deberían estar examinando las pruebas y presumiendo su inocencia", dijo el abogado de Forbes, Imran Syed de la Michigan Innocence Clinic, al Detroit Free Press. "Ningún jurado quiere creer que un fiscal se tomó la molestia de llevar a alguien a juicio si es realmente inocente".
Kennebrew admitió en 2017 que mintió, que nunca vio a Forbes en la escena del incendio, según documentos de la corte.
Después de que un juez concediera una audiencia probatoria en febrero de 2020, Kennebrew testificó "que ella había implicado falsamente al señor Forbes porque había sido (intimidada) para hacerlo por dos hombres de la localidad que la conocían en el vecindario y que habían amenazado con hacerle daño a ella y a su familia si no implicaba al señor Forbes", según los documentos del tribunal.
"Aunque haya tardado una eternidad, sigo agradecido de que haya hecho lo correcto, de que finalmente haya dicho la verdad", comentó Forbes.
Kennebrew (cuyo apellido era Gibson en 1982) no respondió a los mensajes de Free Press.
Un testigo que haya mentido a sabiendas bajo juramento pudiera ser acusado de perjurio, sin embargo, el estatuto de limitaciones para el crimen es generalmente de seis años, dijo Syed. Un cargo de perjurio en este caso puede ser peligroso y contraproducente, añadió.
"Queremos que las personas que mintieron se presenten", dijo. "La comunidad en su conjunto se ve perjudicada si las mentiras permanecen ocultas para siempre".
INCENDIO PARA ACCEDER A FONDOS DEL SEGURO
En cuanto al supuesto plan de incendio pemeditado por el dinero del seguro, el propietario del edificio de la calle Maple, David Jones, fue condenado en un plan separado de conspiración de incendio provocado en el Condado de Livingston en 1990.
Un hombre murió también en el incendio del Condado de Livingston, según los documentos del tribunal, y las dos personas que admitieron haber conspirado con Jones para quemar el edificio en 1990 le dijeron a la policía que conocían el papel de Jones en el incendio de la calle Maple en 1982.
Jones recibió más de 50 mil dólares del seguro por el incendio de la calle Maple, muy por encima del valor de mercado del edificio. Había comprado la propiedad más de ocho años antes del incendio pero solo la aseguró dos meses antes del mismo, según los documentos del tribunal que citaban los informes del investigador de incendios sobre el caso.
Jones murió unos años antes de que la Michigan Innocence Clinic tomara el caso de Forbes en 2010. No puede ser acusado criminalmente de forma póstuma.
"No desprecio a la gente que mintió para condenarme", dijo Forbes. "La razón es egoísta: No iba a permitir que me destruyeran. Si no perdonaba, no les perjudicaría a ellos, sino a mí".
UN NUEVO COMIENZO
Forbes es un hombre de pocas palabras. Se toma su tiempo para procesar las preguntas dirigidas a él y responde concisamente con su voz baja y tranquila.
Lo pensó dos veces cuando se le preguntó sobre su fe en el sistema de justicia estadounidense.
"Llamarlo sistema de justicia da una falsa impresión. Solo usar el término 'justicia' te da la sensación de que es un sistema justo", dijo Forbes.
Los afroamericanos constituyen alrededor del 13 por ciento de la población de Estados Unidos, pero representan cerca de la mitad de todas las exoneraciones y el 54 por ciento de las exoneraciones por homicidio desde 1989, según el Registro Nacional de Exoneraciones.
Forbes habló de su perspectiva como joven afroamericano en los años 80, encarcelado contra su voluntad por un sistema que lleva el "justicia" en su nombre por algo que no hizo.
"No podía creer que estuviera sucediendo. Una de las cosas en las que tenía fe era en que la verdad iba a salir a la luz, que no había manera de que me condenaran por esas mentiras", comentó Forbes. "Hasta que me condenaron, pensé que el sistema funcionaría, que se corregiría. En retrospectiva, fui ingenuo".
Aunque conocedor del sistema que lo oprimió, la actitud de Forbes no es la de alguien rencoroso, sino la de un hombre que trabajó para encontrar la paz interior.
Forbes habló de algunas cosas que le ayudaron a superar los más de 13 mil días y noches en prisión.
Se despertaba en medio de la noche, a las 2 o 3 a.m., y meditaba.
"Siempre supe cuál iba a ser el resultado final, pero no tenía ni idea de lo que tenía que pasar o de quién iba a ser de ayuda en el camino", señala Forbes. "Lo que sabía con toda seguridad era que tenía que seguir adelante".
No fue hasta noviembre que se dio cuenta de que realmente estaba sucediendo, que iba a ser un hombre libre y que su nombre sería limpiado.
Forbes hablaba con su familia a menudo mientras estaba en prisión: a veces semanalmente, a veces varias veces al día. Sabía que tendría un sistema de apoyo una vez liberado, y eso le daba consuelo, comentó.
"Ver a mi familia por primera vez, fue uno de esos momentos en los que lo único que puedes hacer es sonreír", dijo Forbes.
Forbes se encuentra actualmente con su familia en el área metropolitana de Detroit y planea visitar a su madre, de 94 años, en Mississippi en las próximas semanas. Había planeado ver a su madre de inmediato, pero pensó que sería mejor hacer lo que había hecho durante las últimas cuatro décadas: esperar pacientemente, en este caso, a que las tasas de infección por COVID-19 disminuyan.
Forbes es ahora el patriarca de una familia a la que le faltaba uno, dijeron sus parientes. Su sabiduría y perspicacia son reverenciadas.
"Ya ha sido capaz de reunir a mucha de nuestra familia, una familia que no conocía antes", dijo el sobrino de Forbes, Imil Forbes, de 40 años. "Ahora nos estamos reuniendo y creando un fuerte vínculo. Lo necesitábamos aquí para que nos uniéramos de esa manera".
El hijo biológico de Forbes, Runako Forbes, de 42 años, no conoció a su padre hasta los 13 años.
Runako Forbes fue adoptado. No comprendió completamente dónde estaba Forbes y por qué hasta que lo conoció en su adolescencia.
Runako Forbes contó cómo conoció a su padre por primera vez: "Había mucha gente en la sala de visitas. Recuerdo haber mirado sobre mis hombros, haberlo visto y saber que era mi padre. Nunca había visto una foto de él antes, pero en mi corazón sabía que era él. Finalmente se acercó a mí y me abrazó. Supe que tenía razón".
Dijo que amaba a su padre antes de conocerlo, y que una vez que entendió la situación y supo que su padre era inocente, se enojó.
"No puedo fingir que no había mucha amargura hacia el mundo", dijo. "Pero trato de ir más allá de ese comportamiento. Él es más paciente que yo, nunca diría 'no podría' o 'no puedo'”
LIBERADO, PERO AÚN NO INDEPENDIENTE
La primera tarea de Forbes como hombre libre es independizarse con la ayuda de su familia y adaptarse a un mundo muy diferente al que conoció antes de ser encerrado, señaló.
La readaptación no será perfecta, comentó Forbes. Por ejemplo, una pieza de tecnología tan esencial para nuestra vida diaria no existía antes de su sentencia.
Forbes se rió al hablar de los teléfonos inteligentes.
"Podría pasar media hora averiguando lo que le toma a otra persona 20 segundos", dijo. "Perderé llamadas porque el teléfono me está molestando. Aún no sé cómo manejarlo".
Pero reflexiona sobre su tiempo en prisión, cuando escuchaba los problemas de la gente en el mundo exterior y deseaba que sus problemas fueran tan triviales.
"Los desafíos de la readaptación a la vida fuera de la prisión, los veo como parte del proceso", dijo Forbes. "Reconozco lo que puedo controlar y lo que no, y cuando veo desafíos, no me estreso y trato de encontrar una solución a ellos".
Forbes se centra más en los lujos ausentes en la prisión a los que ahora puede acceder.
"Muchas cosas que no te das cuenta de que te pierdes porque se han desvanecido", dijo.
Una vez readaptado de alguna manera, Forbes quiere ser un emprendedor, colaborando con amigos en sus empresas existentes. Está especialmente interesado en la construcción.
Principalmente, dijo, quiere aliviar el sufrimiento en el mundo y difundir el bien donde pueda.
"Todavía estoy tratando de encontrar la manera más efectiva de ayudar a los demás", dijo Forbes.
Agregó que, al ser liberado, sus pensamientos se dirigieron a los prisioneros de la Correccional Kinross, la última de una docena de instalaciones en las que estuvo encarcelado y donde al 4 de diciembre había más de mil casos activos de coronavirus positivos, según los datos del Departamento de Correccionales de Michigan.
En 2016, Michigan aprobó una ley que permite a las personas condenadas injustamente recibir 50 mil dólares por cada año de prisión. Habiendo sido condenado por más de 37 años, Forbes tiene derecho a casi dos millones de dólares en compensación del estado, pero el dinero no llegará hasta dentro de unos meses, dijo Syed, su abogado.
Forbes señala que los condenados injustamente deben mantener una mentalidad positiva y permanecer motivados para descubrir la verdad.
"Trabaja más duro en tu caso que cualquier otro", sugirió. "Tienes que ser la fuerza motriz detrás de tu propia liberación".