FILADELFIA —Las próximas semanas deberían traer una nueva fase de la pandemia, ya que los cambios en las políticas y el suministro de hasta mil millones de botiquines de pruebas rápidas gratuitas, emitidas por el gobierno para su uso doméstico, prometen abaratar y facilitar el diagnóstico de COVID-19 desde casa.
Las vacunas son la forma más eficaz de prevenir la enfermedad grave y hasta la muerte, pero variantes como el ómicron han hecho que los casos de contagio en personas vacunadas sean más comunes, y las pruebas se han convertido en un compañero esencial para la vacunación en la caja de herramientas de una persona que toma precauciones contra el COVID.
Aunque las pruebas rápidas de antígenos pueden hacerse en casa y dar los resultados rápidamente, la mejor opción en cuanto a precisión sigue siendo la prueba de laboratorio PCR, aunque puede tardar días en dar los resultados. Los expertos afirman que el valor de las pruebas rápidas varía en función de las circunstancias. Algunas personas que ya se sienten enfermas pueden querer confirmar si tienen COVID-19, mientras que otras pueden usar las pruebas para protegerse a sí mismas o a un ser querido de una posible exposición al virus. Muchos son optimistas en cuanto a que las pruebas serán un pasaporte de vuelta a la normalidad, añadiendo un nuevo nivel de confianza respecto a que es seguro viajar para ver a la familia o asistir a una boda.
Pero malinterpretar la utilidad de las pruebas rápidas podría darle a la gente una falsa confianza, llevándola posiblemente a transmitir el virus sin saberlo.
"La población general que usa la prueba quisiera una respuesta simple, directa, sencilla y fácil", dijo William Schaffner, profesor de enfermedades infecciosas en Vanderbilt University Medical Center. "Por desgracia, la vida es más complicada que eso".
PRUEBAS DE ANTÍGENOS VS. PRUEBAS PCR
Los botiquines que proporciona el gobierno son pruebas rápidas de antígenos. Las muestras se recogen con hisopos nasales y las instrucciones incluidas son sencillas. Ofrecen resultados en menos de media hora.
Los estudios han demostrado que las pruebas de antígenos tienen una sensibilidad del 80 al 90 por ciento, lo que significa que, si una de ellas da como resultado que tienes COVID-19, es muy probable que sea precisa. Es más probable que las pruebas de PCR produzcan un resultado falso negativo—es decir, que obtengas un resultado negativo pero que realmente tengas el virus. Las pruebas de antígenos fueron diseñadas para confirmar la presencia de COVID-19 en personas altamente infecciosas, pero las personas recientemente expuestas podrían no tener suficientes partículas virales en su nariz como para que la prueba las detecte, causando un falso negativo—aunque podrían seguir siendo contagiosas.
La gente puede usar un resultado negativo en la prueba rápida para justificar actividades sociales e ignorar el hecho de haber tenido una exposición reciente al virus o síntomas que deberían mantenerlos en casa, dijo Ryan McCormick, médico de atención primaria en Virtua Health en Marlton.
"El pensamiento binario al que todos somos propensos —positivo o negativo— definitivamente puede ser problemático", dijo. "Con las pruebas, es importante no pensar que son 100 por ciento exactas".
El ómicron parece manifestarse en las vías respiratorias superiores y en la saliva un par de días antes de que pueda detectarse en las fosas nasales, lo que podría explicar en parte por qué las pruebas rápidas de hisopo nasal no han sido tan eficaces para detectarlo.
Los médicos debaten si pasar un hisopo por la parte posterior de la garganta podría detectar mejor el ómicron, pero, según McCormick, "eso sería difícil de hacer en casa, porque estimula el reflejo nauseoso".
NO HAY QUE CONFIAR DEMASIADO EN LOS RESULTADOS NEGATIVOS DE LAS PRUEBAS
Las pruebas solo son útiles como parte de una estrategia más completa para prevenir la propagación del virus.
"El problema es cuando la gente las usa y no actúa en consecuencia", dijo Karen Coffey, profesora adjunta de epidemiología, salud pública y medicina en University of Maryland School of Medicine. "Es ese componente conductual el que realmente tiene un impacto".
Los países europeos tuvieron fácil acceso a las pruebas rápidas de COVID-19 antes que los estadounidenses, pero incluso los países que llevaron a cabo pruebas agresivas, como Alemania, no se libraron de la oleada de ómicron. La gente tiene que tomar buenas decisiones con los datos que dan las pruebas.
"Con un suministro suficiente y una frecuencia adecuada de pruebas, podemos realmente hacer una gran diferencia en el número de personas que acaban infectándose por esto, simplemente con que la gente conozca su estado respecto al virus y sea capaz de aislarse durante ese tiempo", dijo David Walt, profesor de ingeniería bioinspirada en Harvard Medical School. "El problema, por supuesto, es que si la gente dice 'Estoy infectado, pero me pondré una mascarilla e iré al supermercado', no va a funcionar".
Si tienes síntomas como dolor de garganta, fiebre o tos, has estado cerca de un paciente con COVID-19 o has estado en un entorno de alto riesgo, saliendo a bares con amigos que no usan mascarilla —y das positivo—, tienes que tomártelo en serio.
"Si se someten a la prueba y obtienen un resultado positivo, tienen COVID. No hay peros que valgan", dijo Walt. "No tienes que volver a hacerte la prueba. No tienes que ir a buscar una prueba de PCR. Tienes COVID".
Sin embargo, todos esos factores de riesgo más un resultado negativo de la prueba deben ir seguidos de dos días de aislamiento y otra prueba, esta vez casera. Si esa prueba también da un resultado negativo, puedes estar más seguro de que estás libre de COVID, al menos hasta que vuelvas a ponerte en riesgo.
Si una persona está totalmente vacunada y reforzada, no tiene síntomas, usa mascarilla, limita el contacto con personas en interiores y no se ha expuesto al virus, un único resultado negativo de la prueba puede ofrecer mayor seguridad antes de reunirse con amigos o familiares o de asistir a un evento.
"Si estás vacunado, reforzado y tienes cuidado", dijo Schaffner, "y luego se haces la prueba rápida y obtienes un resultado negativo, estás en buena condición".
Los falsos positivos—es decir, cuando se obtiene un resultado positivo pero en realidad no se tiene COVID, son raros pero posibles, dijo Walt. Si dudas de un resultado positivo, hazte otra prueba inmediatamente. Dos falsos positivos consecutivos son extremadamente improbables, dijo.
COSTOS DE LA PRUEBA DE COVID-19
Con un costo de entre 10 y 15 dólares por prueba, las pruebas rutinarias de antígenos rápidamente resultan caras. Cada hogar tiene derecho a un paquete de cuatro pruebas, el cual puede pedirse en línea al gobierno federal de forma gratuita, sin gastos de envío, a través de COVIDtest.gov. Se espera que los primeros pedidos se entreguen a principios de febrero.
Dado que la demanda de pruebas caseras supera la oferta desde la temporada de vacaciones, la gente debería aprovechar las pruebas gratuitas, dijeron los médicos.
"Es importante no acumularlas, pero ante el futuro son una herramienta muy valiosa para controlar la pandemia y reanudar la vida normal", dijo McCormick. "Acepta la oferta del gobierno si aún no tienes ninguna prueba casera".
Aparte de la oferta de pruebas gratuitas del gobierno, las compañías de seguros están obligadas a cubrir el costo de hasta ocho pruebas rápidas caseras por miembro cada mes. Las personas pueden usar su seguro para pagar las pruebas por adelantado o pueden presentar una reclamación a su aseguradora para que se les dé un reembolso—así que no tires ese recibo.
Los programas estatales de Medicaid y de Children's Health Insurance también están obligados a cubrir las pruebas COVID-19 sin compartir los gastos.
Aunque las pruebas están ampliamente cubiertas por los seguros médicos privados, Medicare, Medicaid y un fondo federal para los no asegurados, las normas de pago pueden ser confusas.
Las compañías de seguros cubren hasta 12 dólares por prueba. Si las que compra cuestan más que eso, acabará pagando la diferencia.
Las pruebas de PCR deben ser gratuitas—independientemente de que se realicen en un hospital o en un centro de pruebas. Los planes de salud privados están obligados a cubrir las pruebas de PCR cuando son ordenadas por un proveedor médico o cuando un individuo es sintomático. A partir del 15 de enero, las aseguradoras también deben cubrir las pruebas caseras de PCR enviadas a un laboratorio para su análisis, sin necesidad de una nota del médico.
Sin embargo, los planes de salud no tienen que cubrir las pruebas cuando las exigen las escuelas o los empleadores, y la gente ha tenido problemas con la facturación de un copago o del costo total de la prueba.
Por ejemplo, una aseguradora podría negar la cobertura de una prueba a una persona sin síntomas ni exposición al COVID-19, dijo Sabrina Corlette, codirectora de Center on Health Insurance Reforms de Georgetown University.
"Pero en la práctica, creo que eso es difícil de hacer para muchas aseguradoras—con estos grandes sitios de pruebas resulta pesado tratar de pasar por la reclamación de cada persona y averiguar el propósito de la prueba".
En cuanto a las pruebas caseras, las que se hacen completamente en casa deben ser cubiertas por el seguro sin compartir los gastos y sin una nota del médico. Pero si hay que enviar una muestra recogida en casa a un laboratorio, las aseguradoras pueden exigir una nota del médico, dijo.
"Para nada claro, ¿verdad?", dijo Corlette.
Para hacer las cosas aún más confusas, los precios de las pruebas pueden variar mucho. En un análisis de abril de 2021 de los precios de 93 hospitales, Kaiser Family Foundation encontró que los precios de una prueba de PCR oscilaban entre los 20 y 1.419 dólares, con un costo medio de 148 dólares.
LAS PRUEBAS DE COVID-19 FORMAN PARTE DE LA 'NUEVA NORMALIDAD'
Es probable que la nueva accesibilidad a las pruebas llegue demasiado tarde como para marcar una gran diferencia durante la oleada de ómicron, dijo Coffey, la cual estará remitiendo en muchas partes del país para cuando lleguen las pruebas. Sin embargo, disponer de ellas seguirá siendo valioso.
"Me gustaría decir que esta es la última oleada que recibiremos", dijo, "pero creo que es poco probable".
Antes de la pandemia, usar el equivalente a un hisopo y algunos productos químicos para diagnosticar un virus en casa era algo inaudito. Ahora, es probable que la tecnología se adapte para dificultar la propagación de una serie de otras enfermedades. Si alguien en tu casa tiene fiebre, es probable que pronto dispongas de una prueba que te diga si se trata de gripa.
"Podrás descartar que tengas gripa", dijo Walt, "podrás descartar que tengas COVID, podrás descartar que tengas VRS (RSV)".
El envío de una ración de pruebas por parte del gobierno a los hogares es un sistema de distribución complicado, dijeron los expertos, y lo ideal sería que las pruebas estuvieran más disponibles y fueran más fáciles de recoger.
"Creo que es un buen punto de partida, y tal vez haga que la gente se sienta más cómoda con el uso de estas pruebas y las anime a comprar las suyas", dijo Coffey. "No va a respaldar a toda la nación durante toda la pandemia".