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Elaine S. Povich

Las mujeres logran un poder récord en las legislaturas estatales

La senadora estatal de Nevada Pat Spearman, demócrata y líder de la mayoría, impulsó con éxito en 2020 una legislación que exige a los farmacéuticos surtir las recetas médicas de píldoras anticonceptivas para 12 meses, pese a las objeciones de algunos legisladores varones.

"Teníamos hombres en un comité que hacían declaraciones como 'si les das un suministro de un año entero, van a venderlas'", recordó Spearman en una entrevista telefónica. "La gente no las consigue para venderlas, las consigue para usarlas".

Las mujeres en la legislatura de Nevada, la única con mayoría femenina, hicieron que se prestara atención al tema, dijo Spearman.

"No hay duda de que no se habría conseguido [en 2020] si las mujeres no hubieran tenido el poder", comentó.

Ese proyecto de ley y otros que abordan el número desproporcionado de mujeres afroamericanas que mueren en el parto y la designación de zonas para las madres lactantes, por ejemplo, "se aprobaron porque teníamos mujeres en los comités que entendían de lo que se estaba hablando", señaló Spearman.

Un proyecto de ley de control de la natalidad similar fue patrocinado en Virginia en 2017 por la representante estatal Eileen Filler-Corn, una demócrata. En los años siguientes, Filler-Corn también se ocupó de otros temas relacionados con la mujer. Ella implementó con éxito en la ley un requisito de que la policía de campus universitarios que investigue los crímenes de agresión sexual se someta a un entrenamiento de sensibilidad, y puso fin a los requisitos de ultrasonido interno como un requisito previo para los abortos.

Filler-Corn es ahora la presidenta. Presidió la Cámara de Delegados cuando Virginia se convirtió en el 38º y último estado en ratificar la Equal Rights Amendment (ERA) a la Constitución de Estados Unidos en 2020.

Mientras que la ERA está pendiente en los tribunales por la expiración del plazo de ratificación, el ascenso de Filler-Corn y la influencia de Spearman son un ejemplo del poder que ahora ejerce el número récord de mujeres que forman parte de las legislaturas estatales este año: representan alrededor del 30 por ciento de los legisladores, frente al 25 por ciento de 2018. Pero aún más importante que las cifras en bruto es el hecho de que las mujeres han adquirido un verdadero poder de liderazgo: el derecho a establecer agendas, moldear la legislación a su gusto y utilizar su influencia para conseguir la aprobación de proyectos de ley.

En la actualidad, 87 mujeres ocupan puestos de liderazgo en todo el país: presidenta de la Cámara de Representantes, presidenta del Senado, vicepresidenta, vicepresidenta del Senado o líder de la mayoría o de la minoría, según la National Conference of State Legislatures.

"Es importante que haya más mujeres en los órganos legislativos en general, pero también en puestos de poder en los que también puedan establecer la agenda", indicó Kelly Dittmar, directora del Center for American Women and Politics de la Rutgers University. "Pasamos mucho tiempo hablando de lo que añaden a la conversación; estas mujeres en el liderazgo consiguen determinar qué conversaciones tener".

Además de Filler-Corn, otras seis mujeres actúan como presidentas en Maryland, Minnesota, Dakota del Norte, Oregón, Vermont y Washington. Todas menos una son demócratas. La única republicana es Kim Koppelman, de Dakota del Norte. En 10 estados no hay mujeres en el liderazgo.

Aproximadamente 2 mil 259 mujeres forman parte de las 50 legislaturas estatales. De ellas, mil 509 son demócratas, 729 son republicanas, siete pertenecen a un tercer partido y 14 son nominalmente no partidistas porque prestan servicio en la legislatura unicameral de Nebraska, donde los escaños no se asignan por partido.

Nevada encabeza la lista, ya que más de la mitad de sus legisladores, el 60.3 por ciento, son mujeres. Virginia Occidental es el último, con un 12 por ciento de mujeres. La mayoría de los estados del Sur tienen pocas legisladoras, mientras que los estados de New England y el Oeste suelen tener los porcentajes más altos de mujeres en la legislatura.

Nevada es el primer estado en el que las mujeres han tenido la mayoría en cualquier legislatura estatal de Estados Unidos, alcanzando el 51 por ciento de los escaños en diciembre de 2018.

Sondra Cosgrove, profesora de historia en el College of Southern Nevada, una universidad pública con campus en Las Vegas y otras partes del estado, dijo que los porcentajes están bien, pero "hay que asegurarse de que no se conviertan solo en un símbolo. ¿Son capaces de ayudar a establecer agendas? Afortunadamente, estamos viendo que esos hitos también se están cumpliendo. Las mujeres están en la mesa cuando se toman decisiones".

Y no se trata solo de que las líderes femeninas afecten a los "temas de mujeres", como el servicio de guardería o el control de la natalidad, añadió. "Lo que estamos viendo es que las mujeres aplican una lente de género a todos los proyectos de ley". Eso incluye casos como tratar a las personas que abandonan la fuerza laboral durante la pandemia, la mayoría de las cuales son mujeres.

Representar a los electores implica saber qué temas les preocupan. Filler-Corn, por ejemplo, que representa a Northern Virginia, donde el tránsito era un problema predominante antes de la pandemia, hizo del transporte una de sus prioridades y consiguió que se aprobara una ley de transporte en 2020.

En Virginia, cada vez hay más mujeres que asumen el poder. Hay siete mujeres demócratas en el Senado y 25 en la Cámara de Representantes, junto con cuatro republicanas en el Senado y seis en la Cámara de Representantes, el 30 por ciento de la legislatura. Hace diez años, cuando Filler-Corn fue elegida por primera vez, el total era de 19 mujeres en la Cámara Baja y ocho en el Senado, un 19.3 por ciento.

Filler-Corn "obtuvo el poder principalmente de la manera tradicional, demostrando su dedicación, competencia y trabajo durante años en la Cámara de Delegados", dijo Larry Sabato, director del Center for Politics en la University of Virginia.

"Cuando los demócratas obtuvieron el control después de una generación, ella era una opción lógica. Con tantas mujeres en la bancada demócrata (y con las mujeres votando mayoritariamente por los demócratas en las elecciones) era obvio que el próximo presidente de la Cámara Baja debía romper la alineación uniforme de hombres en el puesto más alto", escribió en un correo electrónico.

Sabato señaló que también hay más mujeres republicanas que se presentan y ganan en Virginia, aunque no tantas como las demócratas. "El Partido Republicano retrocede instintivamente a la hora de reclutar mujeres o minorías a gran escala, aunque se han dado cuenta de que el voto masculino blanco no es suficiente para sostenerlos", escribió.

Rosalyn Cooperman, profesora de ciencias políticas en la University of Mary Washington, en Virginia, aclaró que las mujeres suelen encontrar vías para ascender en las legislaturas estatales porque tienden a destacar en las comisiones a las que son asignadas, debido a su escasa representación.

"Es una oportunidad no solo para entrar en los comités, sino para entrar en los comités en los que ejercerán influencia y obtendrán poder dentro de la institución", señaló.

A veces las mujeres utilizan posiciones más radicales para hacerse notar y ser elegidas, agregó, y mencionó a la senadora estatal de Virginia Amanda Chase, la republicana que apareció expresando su apoyo a los alborotadores del Capitolio de Estados Unidos; a la representante federal Lauren Boebert, republicana por Colorado, que utilizó armas de fuego como telón de fondo en videollamadas sobre asuntos legislativos, y a la representante federal Marjorie Taylor Greene, republicana por Georgia en su primer mandato, que fue apartada de dos comités del Congreso tras soltar teorías conspiratorias.

"Hay que tener cuidado con la forma en que se deja huella", sugirió Cooperman. En las legislaturas estatales, en particular, los miembros necesitan aliados en su propio partido, y los que se destacan a veces son excluidos.

"Cuando no tienes [aliados], tu capacidad para representar a los electores es escasa y no duras mucho", explicó Cooperman.

Cuando las legislaturas no cuentan con muchas mujeres, esto puede marcar la diferencia en cómo se percibe la legislación relativa a las mujeres y si se aprueba.

Por ejemplo, Carolina del Sur (SC), que tiene el sexto porcentaje más bajo de mujeres en la legislatura (17.6 por ciento), aprobó recientemente un proyecto de ley que prohibiría la mayoría de los abortos. Aunque alrededor de una quinta parte de las mujeres se opone al aborto en todos los casos (el mismo porcentaje que los hombres), no pasó desapercibido que una legislatura mayoritariamente masculina estuviera elaborando leyes que rigen el cuerpo de las mujeres.

"La Legislatura de SC, mayoritariamente masculina, está a punto de prohibir la mayoría de los abortos. ¿Cómo votarán las mujeres de SC?", se preguntaba el titular de The State, el principal periódico de Carolina del Sur.

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