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Sarah Gantz

La telemedicina llegó para quedarse, pero la cantidad a pagar por una visita cambiaría

FILADELFIA — La telemedicina se ha hecho inmensamente popular durante la pandemia del COVID-19 como una forma segura y cómoda de ver a un proveedor de servicios médicos sin salir de casa.

Médicos y analistas afirman que la telemedicina ha llegado para quedarse, pero el precio que pagan los pacientes por la comodidad de ver a un proveedor de atención médica desde el salón de su casa pudiera cambiar.

Durante la pandemia, las aseguradoras aceptaron pagar las consultas virtuales como si se tratara de una presencial, los médicos, que eran reacios a probar la nueva tecnología, la adoptaron como una forma de limitar la exposición de los pacientes, y los legisladores flexibilizaron la normativa federal que durante años había restringido el uso de la telemedicina.

Sin embargo, después de más de 18 meses de emergencia sanitaria, algunas compañías de seguros privadas han comenzado a retirar sus políticas de cobertura de la época de la pandemia o cayeron en un patrón de ampliación de la cobertura durante solo unos pocos meses.

Independence Blue Cross, la mayor aseguradora del área de Filadelfia, está cubriendo las consultas de telemedicina como si fueran presenciales hasta finales de octubre. El plazo ya se amplió en varias ocasiones, y es posible que se retrase aún más.

Ante la incertidumbre de cómo se compensarán las visitas virtuales en el futuro, algunos sistemas de salud han recurrido a cobrar por los servicios de telemedicina, independientemente de la cobertura del seguro.

"Las prórrogas continuas y pagar unos meses más no da ninguna confianza a los sistemas de salud", dijo Judd Hollander, vicepresidente de innovación en la prestación de servicios de salud de Jefferson Health.

La plataforma de medicina virtual de Jefferson, JeffConnect, se puso en marcha antes de la pandemia, pero creció exponencialmente en la primavera de 2020, cuando el sistema atendía a unos tres mil pacientes prácticamente todos los días.

La plataforma ofrece consultas con un proveedor médico, y actualmente atiende a unos mil pacientes al día. Ese tipo de servicio inmediato ha sido popular entre los pacientes, pero creó un desafío para los administradores: Ofrecer una verificación de la cobertura del seguro requeriría una nueva tecnología que se conectara a las bases de datos de los miembros de las principales aseguradoras.

"El mayor problema es la incertidumbre sobre los reembolsos que se producirán en el futuro", dijo Hollander. "Si supiera que [las aseguradoras] no van a pagar nunca, volveríamos a la atención presencial, pero todos creen que tienen que pagar porque a los pacientes les encanta la telemedicina".

Mientras tanto, las personas que utilizan JeffConnect para una consulta a demanda deben pagar 59 dólares por adelantado. Si saben que su plan de salud cubre las visitas de telemedicina, pueden presentar una reclamación a su aseguradora o programar una visita no urgente a través de la consulta de su médico, dijo.

El precio es comparable a lo que cobran otros proveedores de telesalud a demanda, dijo Hollander. Las personas con seguro privado pueden pagar una tarifa similar como copago para ser atendidas en una clínica de atención urgente.

Hollander ve en la salud virtual una forma prometedora de llegar a los pacientes para los que la falta de guardería, transporte o tiempo libre en el trabajo han sido barreras para visitar a los médicos con regularidad. Pero la pandemia también ha llamado la atención sobre cómo la brecha digital y la falta de acceso a internet pueden convertirse en una nueva barrera que agrave las desigualdades de salud.

Jefferson acaba de poner en marcha el Centro de Atención Conectada para estudiar y abordar estos retos.

"La pandemia aceleró la tendencia a la atención virtual en casa, y nos mostró cuántas personas corren el riesgo de quedarse atrás a medida que crece la brecha digital", dijo en un comunicado Kristin Rising, médico de urgencias y directora del nuevo centro.

En el Rothman Orthopedic Institute, la telemedicina impulsó la actividad durante la pandemia, compensando la pérdida de citas en persona. Ahora que muchos pacientes han vuelto a acudir en persona, la telesalud sigue siendo popular y ayudó a Rothman a aumentar su base de pacientes.

Rothman factura a las aseguradoras las visitas de telemedicina, y los pacientes son responsables de los costos compartidos, como los copagos, exigidos por su plan.

El presidente de Rothman, Alexander Vaccaro, dijo que no le preocupa cuánto le paguen las aseguradoras por las visitas de telemedicina en el futuro, siempre que siga siendo una opción para los pacientes.

"Me permite acceder a la gente; el acceso es lo que nos importa", dijo.

Los cirujanos ganan dinero en el quirófano, no en las visitas a la consulta, dijo. Hacer que las visitas al consultorio sean accesibles para más personas ha hecho que aumenten los pacientes de cirugías, la mitad de los cuales son atendidos por Vaccaro en persona por primera vez justo antes de ser operados.

Los legisladores flexibilizaron la normativa clave para hacer más accesible la telesalud durante la pandemia. Por ejemplo, antes los pacientes tenían que desplazarse a un centro médico para su cita virtual, que se realizaba a través de una plataforma de video segura y conforme a la HIPAA. Ahora, pueden llamar desde el sofá de su casa usando aplicaciones conocidas, como Zoom, Skype y Facetime.

A principios de esta semana, la Asamblea General de Pensilvania votó a favor de prorrogar hasta marzo de 2022 las exenciones que amplían el acceso a la telesalud y hacen otras adaptaciones relacionadas con la pandemia, como permitir a los hospitales reutilizar unidades para emergencias y suspender las limitaciones de las licencias médicas para que los asistentes médicos, las enfermeras y otros profesionales de la medicina puedan ayudar en la atención del COVID-19. Las exenciones expiraban a finales de septiembre.

"Una de las principales razones por las que la telemedicina pudo ser tan útil durante la pandemia de COVID-19 fueron estas exenciones normativas", afirmó Kate Slatt, vicepresidenta de la asociación de hospitales.

Una norma de Medicare que permitía la cobertura de las visitas de telemedicina solo con audio fue especialmente útil para los ancianos que carecían de acceso o conocimientos de video, dijo.

Los cambios propuestos en las normas de Medicare para 2022 mantienen la popular cobertura de telemedicina solo de audio, así como la cobertura de telemedicina para la salud conductual sin restricciones de sitio, dijo Lori Uscher-Pines, investigadora principal de políticas en RAND Corp. que ha estado dando seguimiento a las políticas de telemedicina. Anteriormente, Medicare solo cubría las visitas virtuales para la salud mental en las zonas rurales, donde a menudo faltaban servicios, pero eliminó esa restricción durante la pandemia.

Las nuevas políticas de Medicare pudieran ser un indicador de lo que se avecina en los seguros privados.

"Medicare suele marcar la pauta", dijo. "Lo que ocurra con Medicare influirá mucho en los servicios de telemedicina" en el sector privado.

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