BALTIMORE – El residente de Columbia, Maryland, Armon Wilson tenía un objetivo para participar en su primera elección: ser el primero en la fila.
"Tan pronto como se abran las casillas, voy a ser el primero. No voy a esperar en la fila, y voy a hacer que mi voz sea escuchada", declaró Wilson, de 19 años.
Su misión comenzó tres horas antes de cruzar las puerts de la Wilde Lake High School el primer día de la votación anticipada el lunes por la mañana. Y para cuando Wilson salió, con la estampa "I voted" (Voté) en la mano, ya era una sensación viral.
Wilson se despertó a las 4 a.m. del lunes para ducharse, cambiarse y comenzar la caminata de dos millas hasta la Wilde Lake High.
A las 4:15 a.m., salió a la calle, recorriendo la misma ruta que solía tomar cuando asistía a Wilde Lake High. Durante la caminata de una hora, Wilson no miró su teléfono ni una sola vez; con los auriculares averiados, no tuvo más opción que dejarse envolver por el espeluznante silencio de la mañana
"Caminaba en silencio, sumido en mis pensamientos, porque todavía no sabía del todo por quién votar", dijo Wilson.
La ansiedad por lograr su objetivo de ser el primero en la fila llenaba su mente a cada paso que daba hacia su alma mater, de donde se graduó a principios de este año. Su mente estaba ocupada con el pensamiento de: "Voy a llegar tarde, alguien me va a ganar".
Durante tres días antes de votar, Wilson dijo que estuvo muy obsesionado con ser el primero.
"No quería esperar en ninguna fila. Quería votar ahí en ese mismo momento. No quería esperar al 3 de noviembre. Sabía que si era el primero, no tendría que esperar y le mostraría a todos los demás que los jóvenes votan", señaló.
Mientras se acercaba a la escuela alrededor de las 5:15 a.m., entrecerró los ojos para ver si alguien le había ganado. Cuando se acercó a la puerta de la cafetería donde estaba el gran letrero blanco de votación, se sintió extasiado; estaba solo.
"Se sintió siniestro. Todo estaba oscuro, no había jueces dentro, nadie en la fila", relató Wilson. "Me preguntaba si estaba en el lugar correcto”.
Pasarían 15 minutos más antes de que alguien se uniera a la fila. En el oscuro silencio, Wilson dijo que eligió a sus últimos candidatos. Mientras otros votantes se unían a la fila, él se ocupó de leer un libro, jugar una partida del juego online Among Us, leer dos artículos de la NASA y publicar en Snapchat para motivar a sus amigos a votar.
Cuando las puertas se abrieron a las 7 a.m., Wilson dijo que se sorprendió al recibir una bolsa de plástico con un bolígrafo y una estampa de "I voted" de un juez electoral tan pronto como entró. También dijo que no esperaba que el proceso fuera de varios pasos.
"Era la primera vez que veía un centro de votación, y fue confuso", comentó.
Mientras daba sus últimos pasos antes de votar, Wilson pudo elegir entre una boleta de papel o electrónica, lo que le permitió recordar sus días de escuela en los que las pruebas de Scantron eran parte de su vida cotidiana.
Y allí, en la misma duela donde solía jugar baloncesto con sus amigos, Wilson emitió su voto por primera vez.
"Esta es la elección más importante. Así la siento. Fue un momento muy emotivo", agregó Wilson.
Antes del lunes, Wilson tuvo frecuentes conversaciones con su familia, incluyendo a su madre, Lynnette Wilson, de 58 años, una ejecutiva de McDonald's. También siguió los mensajes en las redes sociales de sus amigos, instando a sus seguidores a votar.
Wilson dijo, sin embargo, que desearía que las conversaciones sobre el voto fueran más parte del programa de estudios sociales en la preparatoria. Dijo que la gente como él que nunca fue con sus padres a votar no sabe qué esperar del proceso.
"No nos enseñan sobre el voto en la escuela, así que fue sorprendente", comentó. Pensaba “que esto habría sido información útil que aprender".
Salió de Wilde Lake High 15 minutos después de que las puertas se abrieran. Todavía estaba nublado y gris afuera. Wilson tenía hambre y frío después de esperar tanto tiempo afuera, y caminó hasta un Bagel Bin en Columbia para desayunar antes de ir a trabajar a The Mall en Columbia.
Leche con chocolate, sándwiches de bagel para el desayuno, panecillos, Kit Kats y un poco de té lo sostendrían para su día de trabajo en Express, una tienda de ropa en el centro comercial.
Cuando llegó a casa después del trabajo el lunes por la tarde, dijo que apenas pudo saludar a su madre antes de que ella empezara a mostrarle Twitter y a hacerle preguntas sobre su primera experiencia de voto.
Durante el día, Lynnette Wilson vio a alguien publicar la foto de su hijo y la historia de su votación en Facebook. Ella sonrió con orgullo describiendo a Wilson, el menor de siete hijos, como un hombre decidido.
"Estamos muy orgullosos porque él lo entiende, lo inculcamos en el hogar", dijo Lynette Wilson. "Aprovechamos nuestro derecho al voto. No les digo por quién votar. Les digo que voten porque, como afroamericanos, no siempre nos dieron el derecho a votar".
Armon Wilson señaló que cree que esta elección convertirá a su generación en un conjunto de votantes mucho más comprometidos, incluido él mismo.
"Desearía que las elecciones no fueran tan tensas, pero al mismo tiempo es bueno que lo sean porque así se mantendrá a la Generación Z consciente", afirmó Wilson. "Mi generación, lo sé con certeza, no va a dejar pasar una oportunidad. Vamos a ser una fuerza en cada elección después de esto".
– Este texto fue traducido por Kreativa Inc.