Desde la Declaración de Independencia en 1776, la población de Estados Unidos ha disminuido sólo una vez, en 1918, cuando más personas murieron por la gripe española que por las heridas de guerra en los campos de batalla de Europa. ¿El segundo año más bajo para el crecimiento de la población? Probablemente este 2021.
Un informe de investigación del 7 de abril de Oxford Economics estima que la población de EEUU crecerá sólo 0.2% este año, después de un crecimiento de solo 0.4% el año pasado. Esas son las cifras más bajas en la historia de los EEUU con la excepción de la reducción de la población de aproximadamente el 0.1% en el año de la pandemia de 1918.
Detrás de la desaceleración están la pandemia de COVID-19 y una caída en la inmigración, que se debe en parte a COVID y en parte a consecuencia de las políticas de la administración Trump. El crecimiento de la población debería acelerarse en 2022 y más allá porque la pandemia terminará y es probable que la Administración de Biden y el Congreso reviertan algunas de las restricciones de la era Trump, dice Oxford Economics.
“Estimamos que (la inmigración) cayó a 341,000 en 2020, y esperamos que disminuya a 180,000 en 2021 antes de comenzar a recuperarse. Esperamos que la inmigración regrese a alrededor de 1 millón anual para fines de la década”, dice el informe de Nancy Vanden Houten, economista principal de Oxford Economics.
Para ella, un repunte de la inmigración sería algo bueno. “Dado el crecimiento más lento de la población autóctona y el envejecimiento de la población estadounidense, los niveles de inmigración constantes serán clave para mantener el crecimiento de la fuerza laboral en los años venideros”, escribe. El Population Reference Bureau llegó a una conclusión similar a principios del año pasado, antes de la pandemia. “A largo plazo, el crecimiento más lento de la población y los hogares podría afectar negativamente la futura economía de Estados Unidos al reducir la oferta de trabajadores, la base impositiva y la demanda de bienes y servicios. Esta desaceleración también podría reducir la demanda de construcción de viviendas nuevas y provocar caídas en el valor de las viviendas”, escribió.
Antes de que llegara el COVID, la población blanca de EEUU disminuyó desde 2010 hasta 2019, aunque por apenas 16,612 personas, según la Oficina del Censo. "Si esta tendencia se confirma con el censo completo de 2020, la década de 2010 a 2020 sería la única década desde que se realizó el primer censo en 1790 cuando la población blanca no creció", escribió William Frey, investigador principal de Brookings Institution en enero.