Con una tormenta perfecta de envejecimiento de los residentes, bajas tasas de natalidad, muertes por COVID-19 y disminucuines en la inmigración, 16 estados vieron descender la población el año pasado, mientras Estados Unidos experimentaba el crecimiento demográfico nacional más lento desde la Gran Depresión.
La nación creció solo un siete por ciento entre 2010 y 2020, similar al anterior mínimo histórico entre 1930 y 1940, según las nuevas estimaciones de la Oficina del Censo, que no reflejan los recuentos del censo de 2020. La agencia publicará el recuento final del censo de 2020 en marzo.
California, Massachusetts y Ohio habían crecido a lo largo de la última década hasta el año pasado, mientras que Michigan, Nueva Jersey y Pensilvania comenzaron a deslizarse en 2019. Las pérdidas a largo plazo continuaron para Alaska, Connecticut, Hawái, Illinois, Luisiana, Misisipi, Nueva York, Rhode Island, Vermont y Virginia Occidental.
Las caídas de población más recientes pudieran llevar a los estados a un estancamiento económico. El auge tecnológico en ambas costas se ha visto impulsado por los nuevos residentes, incluidos los estudiantes nacidos en el extranjero y otros trabajadores cualificados que utilizan visados de inmigración, mientras que muchas ciudades y localidades más pequeñas dependen de la mano de obra agrícola o fabril no cualificada y necesitan más inmigración para seguir siendo productivos.
"El conocimiento y el nivel de vida se estancan para una población que desaparece gradualmente", concluyó el economista de la Stanford University Charles Jones en un documento de trabajo publicado en septiembre por la Oficina Nacional de Investigación Económica.
Nueva York y California, ambos afectados tempranamente por la pandemia, tuvieron algunos de los mayores descensos entre mediados de 2019 y mediados de 2020, con Nueva York perdiendo alrededor de 126 mil personas y California perdiendo casi 70 mil, según las estimaciones anuales de la Oficina del Censo que no están relacionadas con los recuentos oficiales del censo de 2020. Las estimaciones anuales se basan en nacimientos, muertes, permisos de construcción y otros registros.
Además, la disminución de la población de Illinois continuó con un descenso de unas 79 mil personas. Nueva York e Illinois tuvieron las mayores caídas porcentuales de población, alrededor de dos tercios del uno por ciento para cada uno.
Los grandes ganadores fueron Texas, con un aumento de 374 mil personas en el año, y Florida, con un aumento de 241 mil, aunque las cifras no tienen en cuenta los picos del coronavirus que se produjeron en esos estados después de julio. En términos porcentuales, los estados de las Montañas del Oeste, Idaho (2.1 por ciento de crecimiento en el año), seguido de Arizona (1.8 por ciento), Nevada y Utah (1.5 por ciento), fueron los que más crecieron.
La desaceleración poblacional nacional el año pasado podría reflejar los estragos de la pandemia, según William Frey, investigador principal de la no partidista Brookings Institution que estudia los cambios demográficos. Las muertes aumentaron y las fronteras internacionales cerraron.
Pero muchas tendencias ya estaban en marcha: una población envejecida de baby boomers, millennials que posponen la maternidad, reducciones en la inmigración bajo la administración de Trump. Y la pandemia pudiera tener un efecto imprevisible en el recuento del censo, concluido bajo las presiones de los cierres por el COVID-19.
También pudiera surgir confusión en el recuento porque muchas personas hicieron mudanzas temporales relacionadas con los brotes del virus, pero tuvieron que ser contadas donde estaban viviendo el 1º de abril de 2020, conocido como el Día del Censo, dijo Frey. "Realmente no se sabe el éxito que tuvieron en conseguir que la gente dijera dónde estaba el día del censo, si es que lo recordaban", señaló Frey.
Los resultados significan que Nueva York tiene más probabilidades de perder un escaño en el Congreso y un voto en el Colegio Electoral, y atenúan las esperanzas de California de evitar esa pérdida, según un análisis de Kimball Brace, un consultor de datos electorales con sede en Virginia. Alabama también corre el riesgo de perder un escaño.
Florida obtendría un escaño adicional con base al crecimiento del año pasado, según el análisis de Brace.
"El censo completo nos dará mucha más información, pero también depende de lo bien que se haya hecho", comentó Brace. Algunos estados, como California y Florida, tienen sus propias estimaciones con cifras más altas: California calcula que su población es más de 400 mil habitantes mayor que las nuevas estimaciones de la Oficina del Censo, lo que sitúa al estado mucho más cerca de los 500 mil que necesitaría para mantener el escaño del Congreso en peligro.
Florida parece estar desafiando las tendencias y ganando residentes durante la pandemia, dijo Richard Doty, demógrafo de la Oficina de Investigación Económica y Empresarial de la University of Florida, financiada por el estado. Con base en los nuevos clientes de servicios públicos, el crecimiento fue mayor entre marzo y diciembre que durante cualquier otro año de la década, comentó Doty.
Algunos de esos clientes adicionales pudieran ser "pájaros de invierno" estacionales que optaron por no viajar a casa durante el verano, dijo Doty. "También creemos que hemos tenido un número mayor de lo esperado de personas que ahora pueden trabajar a distancia y que huyen de las grandes ciudades o buscan temperaturas más cálidas".
El crecimiento de Florida podría haberse desacelerado en los últimos meses a medida que la pandemia afectaba más al estado, añadió, citando la desaceleración en el número de nuevos permisos de conducir.
Los cambios de la pandemia y la escasez de viviendas en las costas pudieran ser una bendición para las zonas del centro del país que antes sufrían un estancamiento de la población, dijo August Benzow, analista de investigación y política del Economic Innovation Group, un grupo de defensa del desarrollo económico con sede en Washington D.C.
"Las zonas centrales del país siguen teniendo mucha vida. Quizá no tengan los atractivos de ciudades costeras como Nueva York y Los Ángeles, pero sus economías son básicamente fuertes. Solo necesitan un pequeño empujón", comentó Benzow. "Realmente no hay ninguna razón por la que no se pueda trabajar para Google y vivir en Dayton o Rochester sin tener que pagar los costos de la vivienda en California".
California, a pesar de sus estimaciones de un pequeño aumento en lugar de una pérdida de población el año pasado, sufrió una drástica desaceleración, especialmente por la caída de la inmigración, el aumento de las muertes y la disminución de los nacimientos. Más personas se están alejando de las zonas costeras como San Francisco y Los Ángeles debido a los altos y crecientes costos de la vivienda, dijo Stephen Levy, economista y consultor que trabaja en las previsiones regionales para las agencias de planificación del estado.
"La pandemia es horrenda, pero la gente no se está marchando por ella", dijo Levy. "Se trata sobre todo de la inmigración".
La inmigración pudiera repuntar bajo la administración de Biden, señaló Levy, incluyendo más estudiantes y trabajadores agrícolas internacionales bajo nuevos visados menos restrictivos, y una actitud más acogedora hacia el turismo y los refugiados. Pero el envejecimiento de la población y el menor número de niños seguirán socavando las ganancias en California, predijo.
California gastó 100 millones de dólares en actividades de divulgación del censo antes del recuento del año pasado, y los funcionarios californianos están a favor de más tiempo para completar el recuento si es necesario.
California y otros estados tienen que cabildear ante la administración entrante de Biden para que dé a la Oficina del Censo todo el tiempo que necesite para conseguir un buen recuento, dijo Karin MacDonald, del Instituto de Estudios Gubernamentales de la University of California en Berkeley, que alberga los datos del estado para la redistribución de distritos. MacDonald hizo estos comentarios en una conferencia de diciembre sobre la redistribución de distritos para funcionarios estatales organizada por la National Conference of State Legislatures.
Alabama, que también pudiera perder un escaño en el Congreso en función del recuento final del censo, tiene una incipiente población de inmigrantes, algunos de ellos sin estatus legal, que está contribuyendo a aumentar la población del estado; aunque su crecimiento es más lento que el del país en su conjunto, dijo Nyesha Black, demógrafa del Centro para la Investigación Económica y Empresarial de la University of Alabama.
"Una de las razones por las que nuestra población en edad escolar no ha disminuido, lo que crearía más problemas, es el crecimiento de los estudiantes hispanos", dijo Black. "La realidad es que no solo California es un estado receptor de inmigrantes. También lo es Alabama".
En Nueva York, una de las razones de la pérdida de población es que los inmigrantes ya no empiezan en las grandes áreas urbanas como antes, dijo Maritsa Poros, como profesora asociada de sociología en la City University of New York.
"Los inmigrantes se han trasladado directamente a nuevos destinos en el Sur y el Medio Oeste, estados como Alabama, Carolina del Sur y Tennessee", comentó Poros.
Como los costos de la vivienda en Nueva York se han vuelto prohibitivos, muchos residentes afroamericanos de clase media se han unido al éxodo, eligiendo a menudo el Sur.
"Los recientes resultados electorales en Georgia no son en cierto modo una sorpresa", añadió Poros. "En Texas, Florida y Carolina del Norte también han aumentado los afroamericanos que se trasladan allí desde el Norte".