Cuatro años de guerras comerciales, tuits y peleas por las regulaciones de emisiones bajo el gobierno del presidente Donald Trump han fracturado el antes confiable frente unificado de la industria automotriz.
Ahora, ante una posible presidencia de Joe Biden que promete políticas más onerosas sobre el cambio climático y otros temas, se insta a los fabricantes de automóviles a unirse en defensa de intereses comunes.
"La industria está más dividida de lo que he visto en mi vida", declaró en una entrevista la representante Debbie Dingell, demócrata por Michigan que apoya a Biden. "Hay asuntos de competencia que impulsan eso, pero si no están juntos en esos asuntos, van a estar en problemas".
Una administración de Biden probablemente restauraría los agresivos objetivos de emisiones de la era de Obama que Trump ha tratado de hacer retroceder. Además, el ex vicepresidente probablemente pondría más de la atención de Washington en el avance los autos eléctricos y autónomos para asegurar que los trabajadores estadounidenses construyan "el vehículo del futuro". Una extensión del crédito fiscal de siete mil 500 dólares por coche eléctrico es más probable si Biden se convierte en presidente, según Bloomberg Intelligence.
Por el contrario, cuatro años más de Trump verían una continuación de los esfuerzos para reducir los estándares de kilometraje de los automóviles y revocar el poder de California para emitir sus propios estándares.
"Como siempre que pasamos por un periodo electoral, tenemos que asegurarnos de prestar atención a lo que podría cambiar y a lo que podría permanecer igual y ser un recurso", dijo John Bozzella, presidente y director ejecutivo de la Alliance for Automotive Innovation. "Nuestro papel es ser un recurso y educar y queremos ser un recurso para cada candidato".
Más que nada, los fabricantes de autos afirman que quieren certeza en asuntos como el comercio y las reglas de kilometraje. Detroit se ha mostrado preocupado de pedir donaciones directas en medio de la pandemia. Más bien, han pedido medidas específicas como declarar a los concesionarios como servicios esenciales durante los cierres iniciales y garantías de préstamo.
"Esta es la realidad: Después de los préstamos de 2008 a la industria, nadie quiere hablar de automóviles durante una década", dijo Dingell. "Fue una época brutal. Hubo muchas conversaciones difíciles".
La elección llega en un momento difícil para los fabricantes de automóviles. La firma de investigación de mercados Cox Automotive pronostica que la industria terminará el 2020 habiendo vendido solo 13.9 millones de autos en Estados Unidos, una caída del 16 por ciento comparado con el 2019.
La polémica batalla de Trump contra los funcionarios de California sobre la capacidad del estado para regular sus propias emisiones de gases de efecto invernadero causó una fisura entre los fabricantes de automóviles, con General Motors Co., Toyota Motor Corp. y Fiat Chrysler Automobiles NV respaldando a Trump y separándose de los principales rivales, incluyendo a Ford Motor Co.
Una victoria de Biden probablemente cambiaría rápidamente la política de la lucha en torno a los niveles de millas por galón de gasolina (MPG) que los fabricantes de automóviles están obligados a cumplir, según James Blatchford, un analista de Bloomberg Intelligence que se centra en la energía y el transporte. La disputa permanece atascada en el tribunal mientras el presidente hace campaña para un segundo mandato ahora.
"Algo de esto pudiera abordarse con bastante rapidez si Biden gana, creo, pero viene con una compensación: mayores estándares de MPG", dijo Blatchford. "Debido a que la certeza es tan crítica y un estándar unificado la prioridad para todos, no me imagino que las recientes diferencias sean duraderas".
Las guerras comerciales de Trump y las amenazas arancelarias a los automóviles y piezas importadas (que la campaña de Biden ha criticado) condujeron a una sacudida del cabildeo a favor de la industria automovilística en Washington a principios de este año.
Fue entonces cuando la antigua Alliance for Automobile Manufacturers, que representaba tanto a los fabricantes de automóviles extranjeros como a los nacionales, se fusionó con la Association of Global Automakers, que representaba a los fabricantes de automóviles de propiedad extranjera. El grupo reformado es la Alliance for Automotive Innovation y ahora se centra principalmente en el intento de los fabricantes de automóviles para desarrollar vehículos autónomos y se mantiene alejado de las cuestiones comerciales que han dominado la era de Trump.
Los fabricantes de automóviles de propiedad extranjera que formaban parte de la Association of Global Automakers se unieron para crear un nuevo grupo de cabildeo conocido como Autos Drive America. Solo el American Automotive Policy Council, que cabildea a favor de los fabricantes de automóviles nacionales, permanece sin cambios mientras Trump se presenta ante los votantes por segunda vez.
"Lo que realmente animó nuestra combinación es que las empresas se centraron en asegurarse de que la industria hablara con una sola voz", dijo Bozzella, de la Alliance for Automotive Innovation. "Todo eso es importante, especialmente en una era de enorme incertidumbre política".
Bozzella indicó que cree que los grupos de cabildeo automotrices se configuran para el éxito en su realineación sin importar quién gane las elecciones, señalando que su grupo es una "asociación comercial unificada que representa el 99 por ciento de todas las nuevas ventas".
Eso se debe a que los sectores automotriz y de tecnología están cada vez más entrelazados que nunca antes, ya que los fabricantes de automóviles y las empresas de Silicon Valley compiten para desarrollar vehículos autónomos, señaló.
Los proveedores de autopartes son agnósticos en cuanto a las tecnologías que deben ser utilizadas para construir automóviles en el futuro, pero quieren certeza de Washington sobre las reglas de emisión de los automóviles, dijo Ann Wilson, vicepresidente de asuntos gubernamentales de la Motor and Equipment Manufacturers Association.
"Siempre hemos apoyado una amplia variedad de tecnologías para que los consumidores puedan ir a un concesionario y ver diferentes vehículos que satisfagan sus necesidades", dijo Wilson. "Los proveedores están muy a favor de los estándares basados en el desempeño. Solo dígannos qué niveles de emisiones quieren y los proveedores pueden resolverlo".
– Este texto fue traducido por Kreativa Inc.