Si te uniste a la Gran Renuncia en el último año, puede que te haya resultado aún más difícil competir en el ya de por sí salvaje mercado inmobiliario.
Un número récord de estadounidenses renunció a su trabajo en 2021, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), y, aunque fue una experiencia liberadora para muchos, añadió una capa de complejidad para los renunciantes que además estaban tratando de asegurar una hipoteca.
No es imposible dejar el trabajo y aun así lograr cerrar el contrato, pero cualquier cambio importante en tu vida durante el proceso dificulta la solicitud de una hipoteca.
El historial laboral es uno de los indicadores clave que los prestamistas hipotecarios tienen en cuenta a la hora de evaluar tu solicitud.
"El empleo y los ingresos son los dos factores más importantes que tienen en cuenta los prestamistas", dijo Marsha Barnes, trabajadora social financiera certificada y fundadora de The Finance Bar. "Los prestamistas simplemente quieren saber que puedes cumplir con los pagos mensuales y que puedes pagarlos a tiempo".
Cualquier cambio en tu situación laboral puede hacer que los prestamistas desconfíen de tu capacidad de pago, aunque no todos los cambios de empleo son iguales, y los prestamistas estarán más preocupados por ciertos tipos de cambio de trabajo.
Ace Watanasuparp, director nacional de Ventas Estratégicas en Citizens Bank, dijo que los prestamistas generalmente ven más favorablemente a los solicitantes si estos se cambian a trabajos similares o si al menos continúan presentando formularios de impuestos W-2, en lugar de cambiar a un trabajo por cuenta propia con la presentación de 1099.
"Cuando se trata de obtener una hipoteca, los clientes deben entender que el cambio de trabajo en un nivel macro puede afectar su capacidad para obtener un préstamo", dijo Watanasuparp. "Una vez que te cambias a una nueva industria, entonces estás empezando desde cero".
Comprar una casa no te impide cambiar de carrera, pero sí significa que debes pensar estratégicamente en tus prioridades.
"Si eres alguien que está pensando en dejar su trabajo, ¿qué es lo que realmente quieres para tu vida durante el próximo año o dos?", dijo Barnes. "Reevalúa el momento de dejar tu trabajo si comprar una casa es tu objetivo más importante".
Aunque es posible que solo necesites tu primera nómina o que puedas comprobar que has trabajado unos meses en una nueva empresa, la mayoría de los prestamistas querrán ver un mínimo de dos años de declaraciones de impuestos como prueba de que un nuevo negocio es sostenible si renuncias para emprender algo por tu cuenta.
"Para muchos empleadores, aunque te vayas a otro trabajo que te pague más, a menudo estás en un periodo de prueba", dice Barnes. "Si piensas como un prestamista, todas esas son cosas que entran en juego si están considerando conseguirte una hipoteca".
En términos más generales, dice Watanasuparp, no es una buena idea hacer ningún cambio importante en tu estilo de vida mientras solicitas una hipoteca. "Ante todo, siempre les digo a todos nuestros clientes que, si quieren comprar una casa, no se muevan. No vayas a endeudarte, no vayas a pedir un préstamo para el coche mientras consigues una hipoteca. Quieres mostrarle al banco que tienes estabilidad".
Así que renunciaste a tu trabajo en un arrebato impulsivo y sigues adelante con tu solicitud de hipoteca. En ese caso, ponte en contacto con tu gestor de préstamos lo antes posible para trazar una estrategia.
"Estás obligado a informarle al prestamista que renunciaste a tu trabajo, aunque sea durante el COVID", dice Barnes.
Watanasuparp está de acuerdo en que es crucial revelarle a tu agente de préstamos todo lo referente a tus finanzas, y añade que, en muchos casos, tu agente de préstamos puede ayudarte a desarrollar una estrategia para seguir avanzando con tu solicitud.
"Sé lo más transparente posible con tu agente de préstamos", dice Watanasuparp. "Si dejas tu trabajo y tienes algo preparado, es posible que podamos ayudarte".
Proporcionar documentos como tu carta de oferta, nuevos talones de pago, prueba de cualquier bonificación u otro lastre financiero pueda mantener activa tu solicitud de hipoteca incluso mientras cambias de carrera.
Ten en cuenta, sin embargo, que si dejas un trabajo en una empresa para iniciar un nuevo negocio, es posible que tengas que esperar un tiempo antes de obtener un nuevo préstamo.
Independientemente de la situación por la que estés pasando, siempre se aplicarán algunos aspectos básicos. Un factor clave en cualquier solicitud de hipoteca es la puntuación crediticia. Cuanto más alta sea la puntuación, más fuerte parecerá el candidato ante los ojos de los prestamistas y más bajo será la tasa de interés. Barnes dice que su antiguo empleador, Wells Fargo, tiene una nueva herramienta para los clientes, llamada Credit Close-Up, que les ayuda a entender mejor y mejorar sus puntuaciones.
Más allá del crédito, tener ahorros y unas finanzas generalmente sanas en general ayudará a facilitar la obtención de una hipoteca. Para más información, consulta la guía de Bankrate para conseguir una hipoteca.
Cambiar de trabajo mientras solicitas una hipoteca puede hacer que parezcas un candidato más arriesgado desde el punto de vista de los prestamistas, pero eso no significa que se elimine por completo cualquier posibilidad de que obtengas un préstamo.
Si tu situación laboral cambia durante la solicitud, habla con tu agente de préstamos y sé transparente acerca de lo que está pasando, para que puedas averiguar cuál es tu mejor opción.
Si la decisión de cambiar de trabajo está en tus manos, es una buena idea esperar hasta después de cerrar el préstamo, si puedes.
"No le recomiendo a la gente que lo haga, pero, si terminas cambiando de trabajo después del cierre del contrato de tu hipoteca, los bancos no retirarán su apoyo ni la aprobación que te dieron". dice Watanasuparp. "Pero. antes de hacerlo, asegúrate de ponerle los puntos a las íes y de conocer todos los pormenores de la empresa en la que te vas a embarcar".