El Discount Mall en La Villita, adornado con los colores de la bandera mexicana y un aguila devorando una serpiente del piso al techo, es como ningun otro centro comercial en Chicago. Esta en el corazon de la comunidad mexicana mas grande de la ciudad, justo al este del emblematico arco que resalta la identidad de sus residentes.
El centro comercial, que alberga mas de 150 tiendas familiares, esta abierto en Little Village Plaza desde hace casi tres decadas. Entre los muchos articulos a la venta hay vestidos de quinceanera, objetos religiosos y artesanias tradicionales mexicanas, comento Irais Miranda, vendedora en el centro comercial durante 14 anos.
Pero pronto todo podria cambiar si el nuevo propietario de Little Village Plaza, en el 3045-3117 W. 26th St., decide deshacerse del concepto que ha estado vigente desde 1991. Los posibles cambios, que el nuevo propietario no ha confirmado, se hacen eco de otros cambios en el barrio como la rehabilitacion de propiedades para atraer a jovenes profesionales al barrio siguiendo la ubicacion de la cerveceria Lagunitas cercana.
Un grupo de vendedores, que dicen que no se oponen al progreso, pero temen perder sus negocios, comenzaron a organizarse. Quieren claridad sobre los planes del desarrollador y exigen ser incluidos en las conversaciones sobre el futuro del centro comercial despues de enterarse de la compra de la plaza por parte de una empresa vinculada a Novak Construction, un desarrollador de Chicago que trabaja con grandes minoristas.
El grupo, Juntos Por La Villita, compuesto en su mayoria por inmigrantes emprendedores de habla hispana, unio fuerzas con jovenes activistas para tratar de detener "los esfuerzos para gentrificar (desplazar) el vecindario", dijo Kocoy Malagon, uno de los lideres del grupo durante un mitin el miercoles por la noche.
"Esto no es solo un centro comercial, es nuestra cultura", agrego Malagon.
Para aumentar su visibilidad, el mitin se llevo a cabo el mismo dia que cientos de personas celebraron el Dia de la Independencia de Mexico en el barrio. Los vendedores y activistas temen que mas alla de que los comerciantes se queden sin un hogar para sus tiendas, la remodelacion aumentaria los impuestos a la propiedad en el area y borraria su cultura.
"Estamos preocupados porque estos cambios podrian modificar drasticamente la identidad de esta comunidad (y) desmantelarla", dijo Miranda. "Pero tambien nos dejara a muchos sin la posibilidad de seguir siendo duenos de nuestro negocio y generar empleos".
El grupo tambien pide el apoyo de su concejal George Cardenas (D-12), cuyo distrito incluye esa area de La Villita. Pero dijeron que Cardenas ha desestimado las preocupaciones de los comerciantes.
Cardenas dijo que no hay intencion de desplazar a los vendedores y que "mejorar no es gentrificacion".
Ademas del centro comercial, Little Village Plaza tambien alberga una panaderia, una pizzeria, una lavanderia, una clinica de salud administrada por el Hospital St. Anthony y una farmacia Walgreens. Fue adquirido por $17.5 millones en febrero por 26th Street Little Village, LLC, cuyo gerente es John G. Novak, fundador y presidente de Novak Construction, segun los registros de propiedad.
Novak compartio con Sun-Times los planes iniciales de agregar tiendas como Target y tiendas de comestibles que atiendan a los latinos. Pero en una declaracion reciente al Tribune, 26th Street Little Village, LLC, dijo que "no habra planes de reurbanizacion este ano, ya que buscan comprender mejor el mercado y el vecindario".
La declaracion menciono que los nuevos propietarios reconocieron que la plaza "sirve como un ancla para el distrito comercial de la calle 26" y que durante este primer ano de propiedad, "se involucraran con el vecindario de La Villita organizando eventos orientados a la familia durante el otono".
La LLC "se complace en ser miembro de esta comunidad unida y desea a todos sus inquilinos actuales tener exito y buena salud", segun el comunicado.
Pero los vendedores dicen que no han sentido ese apoyo ni la voluntad de interactuar con los miembros de la comunidad. Malagon dijo que se ha puesto en contacto con Novak Construction para reunirse, pero no ha recibido respuesta.
En cambio, cuando los vendedores y algunos de sus clientes organizaron una protesta el 5 de agosto en el estacionamiento del centro comercial para pedir el apoyo de la comunidad, llego un representante de los propietarios para exigir que terminaran la manifestacion y se nego a hablar con ellos, dijo Miranda.
En un video de Facebook publicado en la pagina del grupo, una mujer parada en el estacionamiento del centro comercial a quien los vendedores identificaron como Karen Constantino reconoce que los vendedores han enviado cartas solicitando una reunion. Mientras los vendedores intentan explicar sus solicitudes, la mujer se aleja y finalmente cierra la puerta de una oficina dentro del Discount Mall.
Novak Construction no respondio a las solicitudes de aclaracion.
"Estamos abiertos a cambios, pero no a desplazamientos, y podemos trabajar juntos para garantizarlo", dijo Malagon.
Despues de ver el video en linea, Emilio Nieto, de 20 anos, decidio comunicarse con los vendedores para ofrecerles ayuda. Tambien hizo un llamado a otros jovenes activistas para que se unieran a la causa. Estaba claro que los vendedores necesitaban voces para amplificar las suyas debido a su limitado ingles, dijo.
"Si cierra el Discount Mall, esto solo iniciara el efecto domino de la gentrificacion. Un efecto domino que los negros y morenos de esta ciudad conocen muy bien", agrego Nieto durante el mitin del miercoles.
Miranda dijo que los vendedores han encontrado algo de esperanza en aquellos que se han acercado para ayudarlos.
El comite de jovenes Juntos Por La Villita ha tomado la iniciativa en la organizacion de eventos y la difusion de reuniones y manifestaciones.
Para Nieto, los vendedores representan a familiares que ayudaron a moldear sus aspiraciones y metas.
"Ellos fueron los que nos ayudaron a establecernos aqui, a creer que tambien podemos ser duenos de pequenas empresas", dijo.
Para los vendedores el miedo va mas alla de perder sus ingresos. Tener que cerrar significa dejar ir los suenos que muchos vinieron a cumplir a Estados Unidos.
Cruz Ramirez Vargas, de 59 anos, comenzo a trabajar en el centro comercial hace 22 anos. Empezo como empleada de la pequena empresa que ahora es suya, donde vende decoraciones de ceramica. Desde que se entero de la posibilidad de perder su sustento y despues de ser golpeada por la pandemia de COVID-19, tiene ansiedad.
"Estoy vieja. Si pierdo mi negocio, lo pierdo todo porque nadie mas me dara trabajo a esta edad", dijo.
Las personas que compran en el centro comercial tambien estan preocupadas.
Jessica Martinez viaja desde Blue Island a La Villita porque "no hay otro lugar como este", dijo.
"Cuando la gente viene aqui, les recuerda su hogar, vienen aqui para buscar productos que no pueden encontrar en ningun otro lugar".
Roberto Sotelo cree que la forma en que el nuevo propietario trata a los vendedores es una falta de respeto.
"�Todos hemos construido La Villita y ahora ni siquiera quieren escucharlos?", se pregunto Sotelo.
Pero Cardenas dijo que esta escuchando las demandas de los vendedores y comprende sus temores; y agrego que las mejoras y los cambios en el vecindario no conduciran necesariamente a la gentrificacion que los vendedores quieren evitar.
"Les aseguro que nadie esta tratando de echar a nadie. Si alguien sabe algo de eso quiero saberlo", dijo Cardenas durante una entrevista telefonica. "Una de las cosas que me queda claro, y esto vino del propietario inicialmente, es que su intencion no es desplazar a nadie ni cambiar la forma de vida".
En diciembre de 2019, Novak Construction dono $1,500 a los democratas del distrito 12, un comite del partido politico encabezado por el concejal Cardenas.
Segun los vendedores, Cardenas no ha atendido sus llamadas ni ha asistido a sus reuniones.
"Solo le dice eso a los medios", dijo Malagon.
Cardenas dijo que colaboro con la Camara de Comercio de La Villita para proporcionar fondos a los vendedores y otras empresas del area para ayudarlos a lidiar con las practicas comerciales y "minimizar el factor miedo" al cambio.
Hasta el viernes, los comerciantes no sabian sobre ese dinero disponible, dijo Malagon. Y Blanca Soto, directora de la Camara de Comercio de La Villita (LVCC), dijo que el dinero no incluye fondos de la ciudad y proviene de una subvencion de $600,000 de la Fundacion McCormick para ayudar a las pequenas empresas en La Villita. Se distribuira a traves de la Little Village Community Foundation, dijo.
Por ahora, los comerciantes sienten que el tiempo corre.
A pesar de que la empresa que ha estado administrando el Discount Mall durante decadas tiene un contrato hasta 2022, los comerciantes no lo tienen. Cada uno paga el alquiler de semana a semana a P.K. Mall Inc., el agente de arrendamiento, dijo el abogado Roberto Mario Martinez, quien esta trabajando con los comerciantes.
Eso significa que si P.K. Mall decide rescindir el contrato, los vendedores tendran que irse, dijo.